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Unidos y alegres, el legado vivo de los Villegas

18 de noviembre de 2008
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La lección de que la familia está por encima de todas las cosas, es la más contundente que dejó a los suyos la cabeza del hogar Villegas Díaz, que estuvo unido hasta en la hora de la partida final.

"Eran el uno para el otro, Mauricio no se tomaba un tinto sin su esposa", evoca su hermano Carlos Alberto Villegas, ex gerente de Concesiones de Antioquia, quien se tuvo que sobreponer al golpe de la primera noticia y colaborar con la logística de la operación de rescate en la tragedia de Alto Verde.

Con ella, Luz María Díaz Tamayo, "la brujita", como la rebautizó Mauricio desde que eran novios, "partían un confite". Y la llegada de sus dos hijos, Tomás y Simón, acabó de integrar este hogar.

Carlos Alberto los reconoce como el verdadero ejemplo de la familia antioqueña, donde fueron el uno para el otro en todas las circunstancias.

Mauricio era ingeniero civil de la U. de Medellín y manejaba su empresa Maderas Santa Lucía; Luz María, administradora de empresas, era subgerente de Colmédica.

La abrupta partida de los cuatro, comenta, es un golpe duro en la familia porque apenas hace seis meses se fue el padre y abuelo, Alberto Villegas. "A mi mamá (María Luisa) se le juntaron el cielo y la tierra", se duele.

El vacío se extiende a los seis hermanos de Mauricio, para quienes era su soporte y el eje integrador de la familia. "Organizaba las reuniones y también los regaños".

Su hobbie, insiste Carlos Alberto, eran los amigos, y tenía por costumbre hacer tertulias todas las tardes de los viernes sobre distintos temas de ciudad o del país, en la casa, la oficina o un café.

Lo recordará como un trabajador incansable que amaba a la familia, sumándole hermanos, padres y suegros. "Ese era su mundo". De sus sobrinos recoge su alegría. "Eran rockeritos por culpa de Juan, un primo que los engomó".

Algo más sereno que el primer día, no termina por aceptar el trágico adiós. "Se me lleva las piernas, las manos y la cabeza. Era el apoyo en todo, hermano, amigo, compinche y confidente", exclama.

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