Cuando era niño le gustaba conocer países. Leer sobre la cultura, saber sobre el idioma, indagar. Cuando creció, no tan niño, tampoco tan viejo, Carlos Alarcón se fue por una circunstancia: allanar la vida de experiencias, sin quedarse en el mismo lugar. Salir del status quo. En eso de viajar lleva diez años, casi. Ha pasado por cinco países, pero no de afán. No ha sido un viajero turista, sino un viajero que se queda, que vive un tiempo. Busca algo más, hasta que algo circunstancial, de pronto lo lleva a otro lugar. A otra búsqueda.
Le interesa, cuenta, conocer la cultura, mirar cómo viven los demás, ir a un lugar que no aparezca en las guías, un lugar que nadie le haya aconsejado. Le interesa dejar amigos. Hasta amores ha dejado Carlos, que es administrador de empresas, que es bloguero.
Su primer lugar fue Francia, donde estudió francés. Lo decidió un día que pasó por la Alianza Francesa, en Bogotá, vio un cartel, empezó a ahorrar y se fue. Sus zapatos han estado en Reino Unido, España, Canadá, Francia, y Colombia, su país, al que ha vuelto.
Tres consejos. Diseñar un viaje, por internet, para tener un contacto directo y no depender de la excursión. Si se va a vivir o a estudiar, lo primero es el idioma y tratar de no juntarse con la gente del mismo país. Lo otro es un empleo.
El amor
Cuando Carolina Martínez cumplió 15 años le dieron un viaje. Solo que ella no quería el típico, y aunque no alcanzó el presupuesto para viajar por Suramérica, llegó a México. Fue la maldición de sus papás. Cruzó la frontera y se dio cuenta que el mundo era muy grande. Desde esa primera vez , ya conoce 24 países, no ha profundidad, pero si por recuerdo: de cada uno tiene algo en su memoria.
Lo que le gusta es conocer cosas nuevas, sobre todo de la cultura. Le interesa probar, ver cosas diferentes, comparar paisajes.
Carolina viaja sin rumbo. Sola o acompañada. Le interesa que el país la sorprenda o, cuando no, también hace parte de lo que termina contando.
Los viajes han sido aprendizajes de vida. Los ha hecho por placer, por trabajo, por estudio. Siempre es un viaje por amigos, por idioma, por comida, por cultura, por saber.
Lo demás, explica, es sentirse, incluso, viajero en su propia ciudad. Carolina es, confiesa, comunicadora social por profesión, viajera por pasión.
Los viajes la han llevado por otros recorridos. Tiene una empresa de viajes, Travel Designers, y varios consejos. Zapatos cómodos, conocer la moneda, empacar la maleta con lo necesario y aislarse de lo típico y lo tradicional.