x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

No podrán callar la democracia

Mientras los criminales buscan asesinar al exministro Fernando Londoño y a ciudadanos inermes, la institucionalidad avanza en el azaroso camino de concederles más beneficios, ¡vaya desatino!

15 de mayo de 2012
bookmark

En la mañana de ayer, el exministro del Interior y de Justicia, Fernando Londoño Hoyos , dirigió su programa radial "La Hora de la Verdad", como lo hace desde hace varios años. Allí editorializó sobre el Marco Jurídico para la Paz que se discute en el Congreso.

No vamos a entrar ahora en el contenido de la categórica opinión del exministro. Si lo mencionamos, es para hacer énfasis en que el doctor Londoño Hoyos, político y jurista de indiscutible importancia en el país, dirige un espacio periodístico y firma varias columnas en las que libremente expresa sus ideas, las mismas que encuentran siempre radicales contradictores.

Y hasta ahí todo sería normal en el espectro democrático, si no fuera porque ayer nos recordaron nuevamente, desde las sombras, que algunos aún piensan que la mejor forma de refutar al doctor Londoño es asesinándolo. Con una bomba lapa , al peor y más criminal estilo etarra, quisieron acabar con su vida.

Como jurista, como político, como Ministro del Interior y de Justicia, Fernando Londoño ha asumido una convicción ideológica y una filosofía a las cuales ha permanecido siempre fiel, defendiéndolas con vigor. Ha reclamado siempre la aplicación del principio de autoridad y la vigencia del imperio de la ley. Ha fustigado sin clemencia las cesiones y concesiones a los grupos delincuenciales, así como el estilo apaciguador frente a las guerrillas.

Todo eso ha hecho que se le etiquete de intransigente, de ultraconservador o incluso de exponente de la extrema derecha. Como es un hombre que debate de frente y es dueño de una dialéctica rotunda, muchos prefieren eludir el choque de ideas e irse por la vía del insulto.

En la simplicidad y torpeza que rigen los prejuicios ideológicos, se le sitúa en uno de los extremos de la contienda política. Y esos señalamientos erróneos coadyuvan, qué duda cabe, a que los radicales de verdad, los que portan y accionan armas como forma de imposición de sus dogmas, hayan apuntado hacia una persona como Londoño.

No es la primera vez que el exministro está en la mira de los violentos. Hace cinco años, en uno de los "computadores de las Farc" se encontraron planes para atentar contra su vida. En ese entonces, el escritor Héctor Abad Faciolince publicó en Semana el artículo "Contra el terror", (1 de septiembre de 2007), uno de cuyos apartes transcribimos al compartirlo plenamente:

"Matar a cualquier ser humano es una acción inadmisible, pero cuando se atenta contra una figura como Londoño Hoyos se está atacando al símbolo de todo un pensamiento y una concepción del mundo. (...) Es posible oponerse a esas ideas con otras que nos parecen mejores, pero eliminar esas ideas es inadmisible, y es la costumbre de eliminar lo distinto lo que nos ha impedido construir un país decente. Ese terror no produciría nada distinto a más terror".

Efectivamente, el terrorismo buscó matar una forma de pensamiento. Por fortuna el doctor Londoño sobrevivió, pero no así dos de sus escoltas. Varios transeúntes quedaron heridos. A la hora de lograr su objetivo, los terroristas desestiman el valor de cualquier vida.

El terrorismo que ayer quiso arrinconar a la capital de la República no puede generar divisiones entre los demócratas. Ya habrá un momento oportuno para pedir a los gobernantes cuentas sobre su eficacia, pero en crisis como esta, requieren el apoyo de los ciudadanos para aplicar la ley, capturar a los culpables del atentado y restablecer la tranquilidad pública.

Mientras tanto, condenamos el atentado de ayer, lamentamos sus muertos y sus heridos, nos solidarizamos con el exministro y su familia, al igual que con las familias de los afectados, y exigimos que voces como la de Fernando Londoño , para discrepar o para aceptar, puedan vivir y expresarse libres en Colombia.

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD