Ni un día más en Bogotá pasó el ex senador antioqueño Mario Uribe Escobar, después de que la Fiscalía General lo dejara en libertad.
Ayer, ocho horas después de salir de la cárcel La Picota, el político y primo del presidente Álvaro Uribe llegó dispuesto a pasar el mayor tiempo posible con su familia, que desde hace cuatro meses parecía estar esperándolo en el Aeropuerto Olaya Herrera.
La decisión de la Fiscalía, que lleva sus procesos por presuntos vínculos con grupos paramilitares, no lo exime de sus cargos, pero reconoce que no hay pruebas para mantenerlo recluido.
Allí, en medio de la emotividad de su regreso conversó con EL COLOMBIANO.
¿La decisión de la Fiscalía lo deja tranquilo?
"Obviamente me tranquiliza la libertad, que nunca debí perder. La Fiscalía valoró de manera diferente las pruebas que obran en el expediente y revocó la medida de aseguramiento. Desde luego eso me tiene muy contento".
Pero la Fiscalía no lo exime de ningún cargo...
"Es natural porque lo que se revocó fue la medida de aseguramiento. El superior que tomó la decisión no podía hacer otra cosa que confirmarla o revocarla. No podía decidir, como lo dice la ley, sobre la preclusión de la investigación. Hay que esperar un poco para que llegue ese momento, pero espero que llegue pronto".
¿Cómo fueron estos cuatro meses en la cárcel?
"Fue una experiencia dura que había que soportarla, pero ofrece la posibilidad de reflexionar, de ponerse en paz con Dios, con uno mismo...".
Suena como si se arrepintiera de algo.
"Absolutamente de nada. Esto ofrece momentos duros, pero también la posibilidad de mirar hacia adentro, de revisar lo que se ha hecho y proyectarse hacia el futuro. Pero creo que ella (la reclusión) ofrece una buena oportunidad para encontrarse con Dios y agradecerle por la existencia. Sirve para unirse a la familia... La política es una actividad que aleja a los hombres de los seres queridos, de los buenos amigos. La política es una actividad que lo hace perder a uno el sentido de muchas cosas importantes".
¿Eso significa que piensa retirarse de la política?
"No quiero hablar de eso, pero hago una reflexión: La política se ha convertido en una actividad peligrosa. Uno se acuesta como senador de la República, como presidente de un partido, como ex presidente del Congreso y como una persona importante y reconocida en el país, pero de la noche a la mañana; por cuenta de un testimonio de un bandido (Jairo Antonio Castillo Peralta, alias 'Pitirri') que busca beneficios para sí mismo, su familia, para mantener un estatus de asilado y una serie infinita de privilegios como la protección de la Real Policía Montada de Canadá, además de la impunidad para cientos de delitos que se han cometido; uno amanece convertido en un bandido. Eso es absurdo y no se lo deseo a nadie".
Usted renunció a su fuero para que su proceso pasara de la Corte Suprema a la Fiscalía. ¿Cree que la Corte es menos equilibrada que la Fiscalía?
"Yo no quiero hacer ese juicio. Me fui a la Fiscalía porque sentí que allí encontraría más garantías y, a pesar de la medida de aseguramiento que nunca debió proferirse, encontré una instancia y una valoración diferente de las pruebas que me enviaron a la cárcel. Estoy satisfecho, porque creo que en la Fiscalía se logra una segunda instancia y el proceso avanza por manos diferentes. La virtud de esto es que quienes hacen la investigación no son los que lo juzgan a uno, algo muy importante para la defensa de los derechos del procesado".
¿Si volvieran a dictarle orden de captura, pediría otra vez asilo político?
"¡No, no, no! Estaré pronto a someterme a la justicia. Le voy a confesar algo: no me sentí bien tratado en la Embajada de Costa Rica. Me sentí muy maltratado".
¿Por qué?
"Porque mi caso les tocó a unos funcionarios de tercera categoría, ignorantes la mayoría de ellos y descorteses como ninguno. Me trataron sumamente mal y a nadie le recomiendo, si tiene un problema que demande el asilo, que se presente a la Embajada de Costa Rica. Estando adentro, me hicieron pensar que si su país era como ellos, no valía la pena ir allá".
¿Habló con el presidente Álvaro Uribe desde el caso de Embajada o apenas salió de la cárcel?
"No he hablado con él desde que estoy en estas vueltas".
¿Cree que su caso muestra una persecución política contra el Presidente?
"Eso se lo dejo a la opinión. Es innegable que mi proceso se adelanta dentro de unas condiciones políticas especiales. No soy un investigado normal. Desgraciadamente, para esos efectos no pertenezco al común de la gente. He sido objeto de una investigación más severa e inclemente que las que se les hacen a muchos colombianos".
¿En qué quedó su partido Colombia Democrática?
"Habrá tiempo para hablar de política, dejemos eso así".
¿Cree que todo lo que le ha pasado comenzó cuando le negó el aval a Rocío Arias para las elecciones de 2006?
"No, porque ese fue un proceso de manejo público. Con Rocío Arias jamás hice un acuerdo en privado. Ella me solicitó a través los medios que la incorporara en el movimiento; que le ofreciera un aval; en el partido deliberamos sobre el tema y consideramos que era posible. Públicamente se le ofreció. Después, por las razones que el país conoce, se le negó. Yo estoy en estas vueltas es porque alguien le sugirió a 'Pitirri' que dijera lo que dijo".
¿Quién se beneficia con las acusaciones de "Pitirri" en su contra?
"Ojalá lo supiera. Sospecho sobre quién puede ser el autor de eso, pero como no quiero incurrir en las cosas que critico, no me atrevo a señalar. La verdad va fluyendo. No tengo duda de que alguien influyó en 'Pitirri' para que me acusara con mentiras, que le han sido muy útiles a él y a los opositores del Presidente. Se descubrirá la verdad y algún día sabremos quién fue el que influyó en 'Pitirri' para que me acusara.
La Fiscalía hizo un examen minucioso y concluyó lo que tenía que concluir: que 'Pitirri' es un farsante y un mentiroso".
¿Un "mentiroso y un farsante" al que la Corte Suprema le cree?
"Llegará un momento en el que la Corte va a dejar de creerle, porque los hechos son tozudos y se imponen por sí solos. Algún día sentenciará que no le cree a 'Pitirri' y en ese momento habrá ocasión para revisar, por ejemplo, el caso del ex representante Eric Morris, a quien infortunadamente condenaron con base en un testimonio de 'Pitirri'".
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