El argentino Lionel Messi dijo este lunes en Seúl que no siente ningún tipo de presión tras la participación en el Mundial de Sudáfrica y subrayó la importancia de iniciar la pretemporada y "poder hacer fútbol" con el Barcelona.
A su llegada a Seúl junto a su equipo, que disputará este miércoles un encuentro contra estrellas de la liga de fútbol surcoreana, el jugador argentino dijo que espera que el Barcelona "lo gane todo", aunque opinó que este año será difícil.
Messi reconoció que la carencia de gol durante el Mundial de Sudáfrica este verano lo afectó.
"Ya no se puede hacer nada más, hay que empezar con el Barcelona. Mirar atrás sería un error", indicó.
"El grupo está otra vez con ganas de empezar, los campeones del mundo van a venir con ganas y estamos en la mejor manera para arrancar", indicó Messi, que restó importancia a la resaca mundialista.
Messi y el brasileño Dani Alves, recién incorporados a la disciplina del Barcelona tras el Mundial, son las principales estrellas azulgranas en la expedición de 28 jugadores elegidos por Pep Guardiola que también viajará a China.
Messi afirmó que el recibimiento este lunes en la mañana en el aeropuerto de Gimpo, en la capital surcoreana, donde se concentraron aficionados con camisetas del FC Barcelona, "fue muy lindo".
Messi y Alves fueron los encargados de responder a las preguntas de los periodistas en rueda de prensa.
Alves, por su parte, se refirió al fichaje de David Villa y de Adriano y aseguró que "hay grandes expectativas". "Hemos perdido jugadores importantes e incorporado otros, que esperemos den un alto nivel".
Alves, que coincidió con Adriano en las filas del Sevilla, dijo que su compañero se puede adaptar a muchas posiciones.
Asimismo, abogó por la posibilidad de que Cesc Fabregas fiche por el Barcelona y aseguró que "nada es imposible".
Alves dijo que el objetivo del equipo es "conseguirlo todo". "Sabemos que es difícil, pero tenemos una plantilla muy buena para repetir las cosas lindas que hemos hecho en los últimos dos años".
Bienvenida multitudinaria
El Barcelona aterrizó este lunes en el aeropuerto de Seúl después de doce horas de vuelo, donde recibió el calor de numerosos aficionados y representantes de los medios de comunicación.
Seúl es la primera parada de la gira de ocho días que programó el equipo español en Asia, ya que el jueves, tras disputar su primer partido en la capital coreana, partirá hacia Pekín para completar la segunda parte de la estadía veraniega.
Numerosos aficionados y representantes de los medios de comunicación dieron la bienvenida con entusiasmo a los expedicionarios, entre los cuales Messi fue uno de los jugadores más aclamados, así como el técnico, Pep Guardiola.
La expectación por la llegada del campeón de la Liga española, y actual poseedor del título de campeón del mundo de clubes, fue enorme, aunque no es la primera vez que la entidad catalana recibe un trato de esta altura en Asia, donde en anteriores años también recibió todas las atenciones en China y Japón.
Messi, que se incorporó este fin de semana al Barça, tras su participación en el Mundial, sigue siendo el gran icono de la entidad azulgrana y muestra de ello volvió a ser el interés que despertó a su llegada a Corea, donde una fotografía junto al astro argentino o un autógrafo resultó una proeza, todo ello en un ambiente de cierto bochorno por los 28 grados de temperatura.
Pep Guardiola organizó en la tarde el primer entrenamiento en el hotel donde estará hospedado el equipo catalán, a la espera de que todos sus jugadores estén aptos, pese a la diferencia horaria (siete horas) y el largo viaje de doce horas.
A pesar de la dimensión deportiva de esta estadía, el Barcelona también cumplirá con una cargada agenda institucional y con actos comerciales en los que participarán algunos jugadores.
El Barça jugará el miércoles el primer amistoso en el Sagam World Cup Stadium contra un combinado de la Liga coreana (K-League All Star), encuentro tras el cual la expedición azulgrana partirá hacia Pekín, donde el domingo jugará el segundo partido de la gira, contra el Guoan FC.
Junto al equipo azulgrana, excepto los internacionales españoles que aún siguen de vacaciones, viajan cuatro directivos de la entidad: el vicepresidente primero Josep Maria Bartomeu y los vocales Jordi Moix, Dídac Lee y Josep Ramon Vidal-Abarca.