La Bolsa de Nueva York cerró este jueves con un descenso del 4,85 por ciento en el índice Dow Jones de Industriales y perdió la cota de los 9.000 puntos, con los inversores pesimistas sobre la marcha de la economía tras la caída de las ventas minoristas en octubre en E.U.
Según los datos disponibles al cierre, el Dow Jones de Industriales, el índice más importante de Wall Street, bajó 442,92 puntos (-4,85%) hasta las 8.696,35 unidades, después de que el miércoles cerrara con un descenso del 5,05 por ciento.
El mercado Nasdaq perdió 72,94 puntos (-4,34%) y se situó en 1.608,7 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 retrocedió 47,72 puntos (-5,01%) para colocarse en 905,05 unidades.
Los mercados accionarios del mundo tropezaron este jueves al seguir la tendencia adversa en Wall Street luego que la euforia por los comicios presidenciales en Estados Unidos cedió el paso a la inquietud sobre la economía global.
El indicador de referencia en la bolsa de Japón, el Nikkei, se hundió 6,5 por ciento a los 8.899,14 puntos y el Indice Hang Seng de Hong Kong se desplomó 7,1 por ciento hasta las 13.790,04 unidades.
El principal parámetro bursátil de Corea del Sur, Kospi, interrumpió cinco jornadas positivas al retroceder 7,6 por ciento. Las bolsas de Singapur, Australia y China también tuvieron pérdidas sustanciales.
Arranque negativo en Europa
Las acciones europeas cayeron este jueves, presionadas por títulos de bancos y firmas de energía, debido a que los inversionistas se centraron en las perspectivas a una desaceleración económica, incluso después de otra ronda de bajas de tasas de interés por parte de los bancos centrales.
Los recortes de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) y del Banco de Inglaterra, que sorprendió con la mayor reducción oficial desde el 1981, no lograron calmar a los mercados, preocupados por las turbulencias de la crisis financiera que están dañando a la economía.
Fueron golpeados referentes de una variedad de sectores.
Entre ellos, los papeles de HSBC que se hundieron un 4,1 por ciento, los de Vodafone cedieron un 7,8 por ciento, los de BP cayeron un 6 por ciento y los de EDF perdieron un 6,3 por ciento.
El índice de acciones líderes FTSEurofirst 300 cerró con una caída de un 5,78 por ciento, a 898,13 puntos.
"Escalamos un 20 por ciento tanto en Europa como en Gran Bretaña y lo logramos en menos de dos semanas, de qué se trató esa escalada fue de haber dejado atrás la historia sobre la peor crisis financiera", dijo Philip Isherwood, estratega de Dresdner Kleinwort.
"Ahora eso es perfectamente legítimo (...) Mientras ese ascenso de un 20 por ciento reconocía lo peor de la crisis financiera, no se puede decir los mismo para la economía", sostuvo.
Los bancos volvieron a protagonizar el derrumbe, dado que el potencial soporte de los recortes de tasas para el sector fue aplastado por el creciente temor en torno a la profundidad y duración de una desaceleración económica.
Las acciones de HSBC fueron el mayor lastre sobre el mercado general, seguido por las de UBS, Credit Suisse, BNP Paribas y Banco Santander, que perdieron entre un 6 y un 8 por ciento.
Este año podría haber más recortes
El BCE brindó un muy anticipado recorte de 50 puntos básicos a las tasas de la zona del euro, con lo que su tasa referencial de interés bajó a un 3,25 por ciento, el mínimo en dos años.
Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, sugirió que era posible otro recorte este año debido a que las presiones inflacionarias ceden y la zona del euro afronta su primera recesión.
Pero el comentario de Trichet acerca de que la inflación podría no ser un riesgo no ayudó a levantar a las bolsas europeas.
El Banco de Inglaterra previamente bajó las tasas en un 1,5 por ciento, a un 3 por ciento, su mayor reducción desde 1981, superando las expectativas de medio punto porcentual.
Entre los índice locales, el británico FTSE 100 bajó un 5,7 por ciento, el alemán DAX descendió un 6,8 por ciento y el francés CAC 40 cayó un 6,4 por ciento.
Los renovados temores a una desaceleración global de la economía golpeaban a los principales índices de Estados Unidos que perdían entre un 2,7 y un 3,2 por ciento, e impactaban al sector de la energía, que es sensible a las condiciones macro-económicas, mientras los futuros del crudo bajaban un 7,2 por ciento.
Las acciones de Royal Dutch Shell y Repsol YPF bajaron un 7 por ciento, mientras que las de Total cedieron un 5,9 por ciento y las de StatoilHydro se hundieron más de un 10 por ciento.
Empresas afectadas
Una serie de proyecciones con bajas en las utilidades de grandes empresas como Toyota Motor Corp. e Isuzu Motors Ltd. de Japón y la aerolínea Cathay Pacific Airways Ltd. de Hong Kong regresó crudamente a los mercados a la realidad de las malas condiciones en la economía internacional. Después de obtener ganancias considerables en los últimos días, numerosos inversionistas decidieron tomar ganancias.
"Tuvimos una semana de repuntes y luego estamos de nuevo en la realidad", señaló Francis Lun, gerente general de Fulbright Securities en Hong Kong. "Pese a la euforia por la elección, la economía del mundo no ha cambiado".