Con los perros, pasa lo mismo que con los humanos; hay de todas las clases, temperamentos, cualidades y defectos. No podría juzgarse a todos los canes por la condición de uno que haya mordido a su dueño o atacado a un niño. Tampoco podríamos medir a todos los seres humanos por los actos de una persona. Lo que a veces resulta incomprensible es que un ser humano juzgue de forma tan implacable a los perros, que por demás suelen ser objeto de cariño para muchas otras personas.
En Mosquera, Cundinamarca, hay asombro, pero también consternación y repudio, pues su Alcalde anunció que perro que vea en la calle, lo hará coger y lo matará.
¡Ni más faltaba! Está bien pretender solucionar un problema, advertir a los propietarios, pero un perricidio no contribuye a la calidad de vida de los habitantes ni menos a su felicidad.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8