Dejarlo todo en la cancha, no guardarse nada para el otro día y creer que no habrá otra oportunidad le ha servido al ebejicano Gerardo Bedoya para triunfar en el fútbol y en la vida.
Esa manera intensa de vivir el deporte lo ha llevado a jugar en 10 clubes de tres países y ser campeón en Argentina (con Racing en 2001 y Boca Juniors en 2005) y en Colombia, con Cali en 1998, y Santa Fe, en 2012.
Para hacer evidente el envidiable deseo de ganar, el "General", como lo llaman desde que jugó las tres eliminatorias suramericanas con la Selección, alcanzó la Copa América con Colombia en 2001 y se llevó la Superliga de este año con el onceno cardenal que defenderá este domingo en el Atanasio, donde se vistió de verde entre 2005 y 2006.
¿Por qué se mantiene vigente a los 37 años?... "porque me entrego en cada partido, pongo temperamento, siempre sin mala intención, y disfruto jugando al fútbol, con decir que no he pensado en el retiro gracias a que todavía puedo aportar".
Esa convicción le ha servido para sostenerse casi dos décadas en el profesionalismo. Hoy es en una de las piezas claves en el andamiaje del conjunto cardenal que con él en la cancha volvió a dar una vuelta olímpica, privilegio que no tenía desde 1977.
Pese al golpe anímico que significó decirle adiós a la Copa Libertadores, Bedoya resalta que el onceno capitalino llega fortalecido a la final de la edición 77 de la Liga Postobón en la que tendrán la aparente ventaja de rematar en El Campín para buscar la octava estrella en el rentado.
"Será una final mano a mano y nuestra meta es volver a ser campeones. Sin embargo, somos conscientes de que alcanzará el título aquel elenco que cometa menos errores", admitió el veterano jugador en entrevista con Colprensa.
Apelando a la experiencia que acumuló en Argentina y México, a la ascendencia que tiene en el elenco, que también cuenta con los antioqueños Wílder Medina, John Valencia y Luis Carlos Arias, Gerardo espera ser titular hoy en el Atanasio Girardot para intentar ser profeta en su tierra y ayudarle al Santa Fe a alcanzar la octava estrella de su historial en el rentado, del cual fue el primer campeón en 1948.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8