Es un espacio para la memoria. Para que no se nos olvide eso que ya pasó, pero también para que no se vuelva a repetir.
Aún no está listo. No obstante, ya se puede decir que el Museo Casa de la Memoria camina. Tiene director desde diciembre del año pasado. Es Carlos Uribe Uribe, que fue, hasta esas fechas, director del Centro cultural de Moravia.
En términos de edificio, una de las alas está construida, falta la otra. También falta el mobiliario. Ya hay una partida de dinero, dice Carlos, para trabajar este año. Lo que quieren es operar, empezar a construir, no solo desde lo museológico, sino desde el público.
"Este espacio entra a generar una particularidad. Es un museo con el tema de la memoria asociada a víctimas y construcciones de memoria histórica, que se concibe más como un museo de ciudad".
Carlos añade que el lugar sí va a tener una afinidad con los contenidos, con la memoria y el conflicto, aunque eso no cierra la posibilidad de otro tipo de muestras. "Uno de sus contenidos tiene que ver con la reparación simbólica y otro con la garantía de no repetición. Vamos a estar muy fieles a las memorias en plural, incluso a la cotidiana, pero también en el esquema estoy proponiendo cómo convertir el museo no en un edificio, sino en activarlo en un censo cultural, comunitario".
También generar consciencia, valorar, entender. Crear identidad. En ese sentido no es solo para las víctimas: es para todos. Trabajar en comunidad.
La idea de Carlos es una suma de factores: la educación, la cultura, las ideas. "Potenciar el arte como elemento de transformación social".
Un museo público, con talleres, con actividad académica, cine, conferencias, festivales de música, rituales, exposiciones. "Un espacio vivo". Para aprender. Para no olvidar.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8