Ayer, a las 5:00 p.m., el padre John Mario Montoya calculaba que se habían vendido 37.000 boletas, cada una a 10.000 pesos, de una nueva celebración del Pentecostés.
"Pero llegaremos a los 40.000 o 42.000", dijo, porque sabe que esa cifra se ha superado y que han llegado a reunir hasta 42.000 personas en una jornada de oración y reflexión, católica, convocada por la Arquidiócesis de Medellín y organizada por la Corporación Minuto de Dios y la Casa de Oración Jesús Eucaristía.
Es un evento masivo, que causa curiosidad en quienes ven a los fieles llenar de alegría y cánticos las gradas del Estadio. Montoya es quien, desde hace 15 años, está tras la organización de esta celebración.
¿Cuál es la fuerza del Pentecostés?
"Que es un evento original, donde se les abren las puertas a todas las personas: jóvenes, adultos, viejos, niños familias... Se muestra un Dios alegre, joven, donde hay mucha música y alegría y abierto para todos".
¿Por qué terminó usted deorganizador?
"Yo trabajaba en Bogotá con el Minuto de Dios, donde se hacían eventos multitudinarios. Al llegar a Medellín, a la parroquia San Miguel Arcángel, con un grupo de laicos y de jóvenes, empezamos la idea de hacer algo bonito para la ciudad y como yo tenía experiencia en radio y televisión, me encargaron de hacer la convocatoria y ya está posicionado el nombre del evento".
Se habla de pérdida de vocaciones, pero usted habla de jóvenes...
"Creo que una cuarta parte de la gente que va al estadio son jóvenes. No creo que se pierda la fe, sino que la gente quiere algo distinto. Aquí tenemos más de 70 jóvenes en la logística y habrá 130 danzantes, todos jóvenes".¿Entonces, habría que cambiar el culto?
"Yo pienso que la iglesia se ha ido abriendo a muchas realidades. El señor arzobispo estará presidiendo la eucaristía, el padre Nevardo Cataño va a estar en un momento de oración... Pero siento es que la gente ve en Pentecostés una oportunidad para que ocurra Dios en la vida de ellos".
¿A todas estas, qué es el Pentecostés?
"La llegada del Espíritu Santo sobre los discípulos. Ellos estaban encerrados, temerosos, y de repente la fuerza del Espíritu Santo vino sobre ellos en lenguas de fuego y a partir de ahí salieron de su miedo y le contaron al mundo que Jesucristo estaba vivo".
¿Y hay mucha devoción por el Espíritu Santo?
"Creo que ha habido un despertar, no tanto de una devoción, sino a dejarse llenar del Espíritu Santo".
¿Qué es lo más difícil de organizar esta celebración?
"Todo el proceso de papeleo con el Estadio, las pólizas... eso es complicado. Hacerle saber a la ciudad que esto va a ocurrir no es fácil, pues como es un evento religioso no le apuestan a la publicidad".
¿Y lo más gratificante?
"Ver el estadio lleno y cuando la gente lo llama a uno y le dice: padre, me encontré a Dios. Ver como Dios cambia vidas".
Abren puertas a las 9:00 a.m. El evento va del mediodía a las 8:00 p.m. ¿Por qué hacer estas jornadas tan largas?
"Porque hay adoración al Santísimo, predicación, música, concierto, misa... Todo dura 40 a 45 minutos, nada más largo, para que le gente esté moviéndose. La gente quiere encontrarse con Dios y por eso no les importa el tiempo".
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8