Colombia todavía está lejos de los estándares internacionales en materia de innovación lo cual la aleja de las posibilidades de ser una nación competitiva y atractiva para inversiones en diferentes sectores de la economía. Según el indicador de Innovación del Banco Mundial, Colombia ocupa el puesto 73 entre 145 países.
En 2010, el Plan de Desarrollo Prosperidad para todos, presentaba un panorama preocupante en cuanto al gasto en I+D como porcentaje del PIB. Para ese año el gasto en este rubro se ubicaba en 0,18 por ciento del PIB en comparación con países como Chile (0,7 por ciento), Brasil (0,8 por ciento) y Corea del Sur (3,2 por ciento).
Según cifras del Observatorio de Ciencia, Tecnología e Innovación esa misma figura para 2012 se ubicó, en el caso colombiano, en tan solo 0,17 por ciento inclusive por debajo de lo esperado, lo cual muestra que no ha habido avances significativos en este campo a pesar de que el mismo Plan de Desarrollo define la innovación como una de las llamadas locomotoras del desarrollo.
Otro indicador que muestra un estancamiento en las actividades de ciencia, tecnología e innovación –Acti- es la caída en la participación de este tipo de actividades en la inversión nacional. Así, en 2004 la participación en actividades de innovación representaba el 42 por ciento de la inversión nacional; en 2012 llegó al 30 por ciento.
Donde sí se observa una relativa mejoría es en las participaciones de servicios científicos y tecnológicos y de apoyo a la formación y capacitación de los mismos.
Sí el país realmente quiere avanzar en competitividad, es necesario hacer mayores esfuerzos en inversión en actividades de ciencia, tecnología e innovación para pasar de la retórica a los hechos.
*Profesor, Departamento de Economía, Universidad de Antioquia.
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