El estadio Doce de Octubre se vistió de fiesta para recibir la visita del campeón colombiano. La última vez que el Medellín estuvo en el corazón del Valle fue el 11 de marzo de 2004 y en aquella ocasión el local venció 3-1 al rojo de la montaña, que ayer tomó desquite y ganó por 2-1 .
El cuadro de Leonel salió con una buena propuesta futbolística y se fue adelante en el marcador a los ocho minutos del primer tiempo, tras aprovechar una falla del jugador John Castillo. El jugador de Cortuluá, quien perdió un balón en la mitad de la cancha, dejó mano a mano a Felipe Pardo frente al arquero Mafla y finalmente, el paraguayo Mario Giménez aprovechó el rebote para anotar el primero de la tarde.
Desde ese momento el juego ganó en emociones y opciones para cada uno de los bandos. El cuadro de Leonel, con un fútbol ordenado, práctico y jugando de "memoria", se acercó en dos ocasiones más con Giménez, quien se constituyó en un dolor de cabeza para la defensa del conjunto local.
En el segundo período cambió el decorado del juego. La lluvia arreció sobre el sector del máximo escenario deportivo de los tulueños y, al mismo tiempo, el juego ganó en intensidad.
El esfuerzo del local alcanzó el justo premio a los 14 minutos: el hábil delantero Castillo encaró a Bobadilla, quien no pudo detener el resbaladizo balón por el estado de la cancha y soltó para que Deivi Rodríguez lograra el empate parcial.
El elenco antioqueño quería sumar los tres puntos y mandó al terreno a Nelson Barahona y a César Valoyes, a los 35 minutos, para aprovechar la superioridad numérica. Sesenta segundos después de estos cambios simultáneos, Barahona definió ante pase de Pardo, que hizo de todo por el sector derecho de la cancha, y puso el 2-1 definitivo. Triunfo justo para el poderoso por hacer del fútbol algo práctico.
Pico y Placa Medellín
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