La presidenta argentina, Cristina Fernández, quien fue dada de alta el domingo, se recupera en la residencia oficial de Olivos, mientras continúa la campaña para las elecciones legislativas del 27 de octubre, en las que el oficialismo se juega mantener su mayoría parlamentaria.
Fernández fue dada de alta ayer por los médicos de la Fundación Favaloro de Buenos Aires, tras seis días de ingreso hospitalario durante los que la mandataria se recuperó de una intervención quirúrgica de la que siguen sin conocerse los detalles, como tampoco del traumatismo que provocó su enfermedad.
En estas circunstancias, Argentina continúa envuelta en la campaña para los comicios legislativos, para los que apenas quedan 14 días, y en los que el oficialismo buscará mantener la mayoría tras el traspiés que sufrió en las primarias de agosto.
La veda electoral que desde el sábado prohíbe al Gobierno realizar cualquier tipo de acto proselitista afecta directamente al vicepresidente argentino, Amado Boudou, quien, según la Constitución, ostenta la representación del Ejecutivo desde la enfermedad de Fernández.
Boudou, con una pésima imagen entre la ciudadanía por su presunta vinculación con casos de corrupción y enriquecimiento ilícito, y relegado a un segundo plano por su propio equipo de Gobierno, encabezará de aquí al 27 de octubre apenas unos pocos actos gubernamentales de escasa repercusión.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8