El año se inicia con cinco planetas en su signo, centrando sus emociones, pensamientos y sentimientos.
El cosmos continúa realizando transformaciones en su vida espiritual y cuerpo físico.
Urano puede cambiar de forma inesperada la estructura familiar, bien sea por que algunos se independicen, cambien de ciudad o país. Buen tiempo para modernizar su vivienda.
Neptuno lo vuelve más intuitivo, aumenta su imaginación, lo torna más tierno y sensible al comunicarse, aproveche para seducir por lo que diga o escriba. Buen ciclo para pasear cerca al mar.
Quirón le brinda la oportunidad de sanar heridas con los hermanos, mejorar la comunicación con ellos y curar con sus palabras.
Marte, los primeros seis meses, lo vuelve tenso. Le propone evitar discusiones con la familia, armonizar el trabajo con el hogar y ser más cuidadoso en el trato con los jefes. No tema aceptar nuevos desafíos, luche para obtener logros laborales y profesionales.
Su planeta regente continua depurando el ámbito de la amistad. Lo invita a ser coherente con sus sueños y anhelos. Aproveche para construir su futuro.
La abundancia y los beneficios:
El primer semestre continúa favoreciendo el tema amoroso. El ciclo es para ser un canal de alegría y optimismo para el otro. Algunos sellarán vínculos y otros podrán romperlos sin dificultades.
El segundo semestre, la abundancia puede ser en oportunidades económicas, permanezca atento, no las pierda excediéndose en gastos. Buen ciclo para profundizar y obtener más conocimiento de sí mismo.
El aprendizaje y las obligaciones:
Estarán dadas en el ámbito de la amistad. El tiempo es para depurar y decir adiós a ciclos amistosos que pueden terminar. La época es para aprender a esperar en temas relacionados con los proyectos, algunos pueden necesitar más tiempo de lo esperado, aprenda del tema, su madurez y experiencia lo ayudan.
Los primeros siete meses son para canalizar la energía, evadir las luchas por poder, los enfrentamientos y asumir retos. Aproveche para ser más ágil y hábil en el trabajo.