Aún no se apagaban las luces de la Plaza de Toros La Macarena cuando aparecieron en tarima no 6, sino 10 músicos dándole fondo musical a las imágenes de la pantalla de LED’s que nos llevaba por una Ámerica que busca el hombre de vestido y sombrero negro que se asomaba por la parte trasera del escenario.
Sonaron los primeros campanazos del Padre Antonio y el público paisa pudo soltar un aplauso que tenía contenido hace más de 15 años (3 de octubre de 1994). Así arrancó la primera de dos fechas colombianas de la gira Todos Vuelven de Rubén Blades y Seis del Solar, su banda original con la que grabó sus temas más emblemáticos de carrera en solitario.
Aún con una asistencia relativamente corta para la magnitud del evento, el público acogió al panameño y lo vitoreó como si la plaza hubiese estado a reventar.
Las canciones sonaban en unísono y Blades demostró por qué, con más de 3 décadas de carrera artística, sigue siendo un portador de la bandera de la música y cultura latina y a sus 61 años es el más grande transmisor de la energía que sólo la salsa regala.
Transcurridas 2 horas y 50 minutos con un repertorio cargado de éxitos como Pablo Pueblo, Decisiones, Caminando y Amor y Control la banda se despidió dejando no sólo los recuerdos de una música robusta, sino llena de mensaje social; y un público que sabe que nunca habrá un set que pueda contener todos los éxitos de un artista de tanta trayectoria, pide a gritos OTRA!!! OTRA!!! e invita a Blades de nuevo al escenario con un Olé Olé Olé! Rubén... Rubéeeen!
Una vez más vemos a los 10 músicos y su director en escenario y empiezan los sonidos citadinos que nos transportan a las calles de Nueva York y nos cuentan una de las ocho millones de historias de la ciudad: la historia de Pedro Navaja, para cerrar con Todos Vuelven y hacer venias a un público que aunque no era el que se aguardaba, representó a todos aquellos que estuvieron ausentes la tan esperada presentación de uno de los artistas que ha escrito gran parte de la historia musical latinoamericana.
Todos cantaron, todos sonaron, todos aplaudieron y todos volvieron… con toda!