Los nuevos lineamientos jurídicos y las condiciones que deben cumplir las firmas que quieran participar en el proyecto de Autopistas de la Prosperidad tienen preocupada a la ingeniería local, porque podría dejarlas por fuera del macroproyecto.
Según el director de la Agencia Nacional de Infraestructura, Luis Fernando Andrade, lo que se pretende con el nuevo orden jurídico que se le quiere dar a la contratación es garantizar la transparencia en estos procesos con el ánimo también de proteger los recursos públicos.
Entre las condiciones exigidas a los concesionarios están el tener disponible por lo menos el 20 por ciento del valor de la inversión. Además que asuman los riesgos de construcción y de operación y que no se les pagarán anticipos.
Para el caso de Autopistas de la Prosperidad como se tienen estructuradas las concesiones por tramos, a un costo promedio de dos billones de pesos, implicaría tener aproximadamente como capital 400 mil millones de pesos, que el mismo Andrade reconoce que pocas firmas locales pueden contar con dicha suma.
“Entonces lo que ocurre es que las firmas interesadas buscan un fondo de inversión en infraestructura y una firma internacional de inversión y se unen”, explicó Andrade.
Avance en las concesiones
Para Joel Moreno, vicepresidente de la Junta de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI), estos lineamientos ponen en riesgo la participación de las firmas locales, estigmatizan y ponen en la picota el gremio de la construcción, por culpa de lo sucedido con el caso de los Nule.
Afirma que, en aras de la transparencia, lo que debe hacerse es que las entidades contratantes sean más celosas y cautelosas, para que no se cuelen “pillos” que timen al Estado.
“Lo que vende la actividad de la contratación no es la financiación, sino el conocimiento. El Estado debe procurarles a los contratistas anticipos que les permitan moverse con holgura”, indicó Moreno.
Mauricio Valencia, secretario de Infraestructura de Antioquia, dijo que el mensaje que se debe dar teniendo como referencia las últimas licitaciones que ha sacado la ANI, donde ya se habla de las concesiones de cuarta generación, es que ha sido un proceso de desarrollo en el tiempo de lo que han sido las concesiones en Colombia.
“Seguramente salen los contratistas a decir que se contraten como antes, pero la responsabilidad de quienes administramos los recursos es que tengamos garantías en el desarrollo de proyectos”, dijo Valencia.
Agregó que lo que buscan estas concesiones de cuarta generación es más responsabilidad frente a los riesgos que se presentan en los contratos.
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