La despedida oficial de la Selección Colombia antes del Mundial atraviesa un momento de incertidumbre. El amistoso programado para el próximo 29 de mayo frente a Costa Rica, inicialmente previsto en El Campín, podría no realizarse en la capital debido a una serie de dificultades administrativas, logísticas y operativas que han puesto en alerta a la Federación Colombiana de Fútbol.
Medellín aparece como la principal alternativa. El Atanasio Girardot surge como el escenario con mayores opciones para albergar el compromiso si finalmente Bogotá no logra garantizar las condiciones necesarias.
La situación del principal escenario deportivo de la capital se ha vuelto cada vez más compleja. Durante mayo, El Campín enfrenta una agenda recargada entre partidos de los playoffs, conciertos y eventos masivos, lo que ha reducido considerablemente la disponibilidad. A esto se suma un endurecimiento en los procesos administrativos y de aprobación para utilizar el escenario. Las dificultades de tramitología han alcanzado niveles que afectan incluso a otros clubes del fútbol bogotano.
Además de los problemas relacionados con el estadio, existe otra preocupación importante para Néstor Lorenzo: el corto margen de tiempo para trabajar con los futbolistas que militan en Europa.
El presidente de la Federación, Ramón Jesurún, reconoció que la fecha del compromiso resulta atípica, debido a que muchos jugadores llegarían al país apenas entre el 23 y el 25 de mayo, es decir, solo unos días antes del partido.
Ese calendario ha llevado al cuerpo técnico a priorizar la recuperación física, el descanso y las sesiones tácticas en una sede fija, antes de emprender el viaje mundialista.
Mover toda la operación logística para un partido de exhibición, especialmente con futbolistas que llegarán tras una exigente temporada europea, es otro factor que alimenta las dudas alrededor del encuentro.
Ante ese escenario, Medellín comenzó a consolidarse como una opción real y viable. Cuenta con experiencia comprobada organizando compromisos internacionales y dispone de infraestructura suficiente para responder.
La ciudad, además, ofrece una ventaja clave: el respaldo masivo de la afición antioqueña. Cada vez que la Selección jugó acá, la respuesta del público ha sido contundente, garantizando un ambiente favorable para el equipo nacional.
La concentración, que sería en la sede de Nacional en Guarne, facilitaría así la logística de entrenamientos y recuperación.
Otro aspecto que ha generado inquietud es la venta fraudulenta de entradas. Aunque la FCF confirmó oficialmente a Tu Boleta como operador autorizado, en redes sociales comenzaron a circular ofertas falsas que encendieron las alarmas.
La organización de un evento de esta magnitud requiere controles estrictos de seguridad, logística urbana y coordinación institucional, aspectos que todavía continúan en evaluación. Sin embargo, la última palabra la tendrá la Federación Colombiana de Fútbol, que priorizará las condiciones deportivas y operativas del equipo antes de tomar una decisión definitiva.