Los mundiales suelen ser el escenario perfecto para las sorpresas. La historia está llena de selecciones favoritas que se quedaron en el camino y de equipos inesperados que aprovecharon la incertidumbre propia de un torneo a eliminación directa para cambiar los pronósticos. Sin embargo, este Mundial de 2026 rompió esa tradición y dejó un hecho tan llamativo como poco probable: por primera vez, las cuatro selecciones que encabezaban el ranking FIFA y que aparecían como principales candidatas al título antes del inicio del campeonato lograron clasificarse a las semifinales.
España, Francia, Argentina e Inglaterra no solo eran las favoritas según el escalafón de la FIFA, sino también de los modelos estadísticos más sofisticados. Aun así, que las cuatro coincidieran entre las cuatro mejores selecciones del torneo era un escenario altamente improbable.
Así lo explicó el periodista y analista de datos Kiko Llaneras (@kikollan), quien mostró cómo la estadística ayuda a entender una de las grandes paradojas de este Mundial.
Aunque esas cuatro selecciones eran las que individualmente tenían más opciones de alcanzar las semifinales, la probabilidad de que todas lo lograran al mismo tiempo era mínima. El modelo estadístico utilizado por Llaneras simuló el desarrollo completo del Mundial en 100.000 ocasiones y produjo más de 20.000 combinaciones diferentes de semifinalistas.
Entre todas esas simulaciones, el cuarteto formado por España, Francia, Argentina e Inglaterra fue el que más veces apareció. Sin embargo, apenas ocurrió en alrededor del 1 % de los escenarios, una cifra que evidencia que incluso el desenlace más probable seguía siendo extraordinariamente difícil de materializar.
De hecho, era mucho más habitual que una de las favoritas se quedara en el camino. Las simulaciones mostraban que España, Francia y Argentina clasificando sin Inglaterra aparecía en cerca del 3 % de los casos, mientras que cualquiera de las otras combinaciones con solo una ausencia oscilaba entre el 1,6 % y el 1,8 %.
Las probabilidades generales reflejan aún mejor esa realidad. Que las cuatro favoritas alcanzaran las semifinales ocurría apenas en el 0,6 % de las simulaciones. Lo más frecuente era que llegaran solo dos (31 %) o una (43 %). Incluso existía un 17 % de posibilidades de que ninguna de ellas estuviera entre las cuatro mejores del torneo. En otras palabras, el fracaso absoluto de las favoritas era unas 30 veces más probable que el pleno que finalmente se produjo.
Los mercados de predicción, considerados una de las herramientas más precisas para anticipar eventos deportivos, llegaban a conclusiones similares. Antes del torneo, Polymarket otorgaba un 44 % de posibilidades a España de alcanzar las semifinales, un 41 % a Francia, un 33 % a Inglaterra y un 31 % a Argentina. Incluso multiplicando esas probabilidades —una aproximación optimista, pues supone que los eventos son independientes cuando en realidad no lo son— el resultado apenas rondaba el 2 %.
La explicación está en la enorme incertidumbre que caracteriza a un Mundial. En un torneo corto influyen lesiones, expulsiones, penales, cruces inesperados y pequeños detalles capaces de modificar por completo el desarrollo de la competencia. Por eso, aunque haya selecciones claramente superiores al resto, la posibilidad de que todas recorran el camino perfecto al mismo tiempo siempre ha sido reducida.
Paradójicamente, la gran sorpresa de este Mundial fue precisamente que no hubo sorpresas. Contra toda lógica estadística, los cuatro máximos favoritos respondieron a las expectativas y confirmaron su condición de candidatos al título. Un desenlace que parecía el más lógico sobre el papel, pero que los números demuestran que era uno de los menos probables.
- ¿Qué hace histórico a este Mundial desde el punto de vista estadístico?
- Por primera vez en la historia de la Copa del Mundo, las cuatro selecciones que llegaban como principales favoritas según el ranking FIFA y los modelos estadísticos (España, Francia, Argentina e Inglaterra) lograron clasificarse juntas a las semifinales.
- Si eran las favoritas, ¿por qué era tan improbable que coincidieran en semifinales?
- Porque en un Mundial intervienen muchos factores de incertidumbre, como lesiones, expulsiones, penales o cruces inesperados. Aunque cada selección tenía altas opciones de avanzar, la probabilidad de que las cuatro lo hicieran simultáneamente era de apenas el 0,6 % según las simulaciones.
- ¿Cuál fue la gran paradoja que dejó este Mundial?
- Que la mayor sorpresa fue precisamente la ausencia de sorpresas. En un torneo donde normalmente las favoritas tropiezan, las cuatro principales candidatas al título cumplieron los pronósticos y alcanzaron las semifinales, un desenlace que los modelos consideraban muy poco probable.