No había duda de que iba a repetir lo hecho en Londres 2012. Su preparación, confianza y seguridad daban fe de que se podía volver a lograr una nueva hazaña y convertirse en la primera doble medallista de oro del país. Lo logró. Mariana Pajón se colgó su segunda medalla en unos Juegos Olímpicos. Revalidó su título como la reina del BMX.
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Hoy Colombia estalla de júbilo porque una vez más -la tercera en Río 2016- el tricolor nacional se izará en lo más alto del podio por cuenta de la bicicrosista paisa, que cumplió su prometido al volver a ganar el oro en unos Juegos Olímpicos.
Este viernes, la tribuna de la pista del X Park del Parque Olímpico de Río volvió a vibrar con los pedalazos de la colombiana que inició su camino rumbo a la gloria dorada en las semifinales, donde terminó primera.
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En la ronda clasificatoria, Mariana partió en el carril número uno del primer heat, el cual se le fue asignado luego de dar el primer golpe de autoridad el miércoles tras ser la más rápida en la carrera por tiempos, pues paró el reloj en 34 segundos, 508 centésimas.
Se le vio tranquila, segura, y sin duda disfrutó cada pedalazo que dio. En su primera salida, Mariana sorteó a sus rivales con un gran despliegue de velocidad, las sobrepasó desde el primer peralte y atravesó en solitario la meta. Paró los cronómetros en 34.642 en la primera carrera y siguió como líder de su heat.
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La segunda manga fue más apretada. Durante todo el recorrido, la paisa estuvo mano a mano con la estadounidense Alise Post con quien protagonizó una definición de foto finish en el que la colombiana logró ser primera con un tiempo de 35.098, 19 centésimas menos que Post, quien terminó segunda con 35.117.
En la manga definitiva, la colombiana volvió a sacar ventaja en el remate luego de una apretada salida con Post. Mariana llegó sola a la meta en 34 segundos, 479 centésimas.
En total, la colombiana sumó tres puntos y se instaló en la gran final, donde enfrentó a las ocho mejores corredoras, Mariana ocupó el primer carril y fue la última en ser presentada. Su nombre se escuchó en los altavoces del escenario deportivo y la tribuna -que lució en su gran mayoría tenida con el tricolor colombiano- lo coreo con emoción. Había llegado la hora de la verdad. Todo o nada.
Allí, sobre el partidor, pensó -como si fuera la primera vez- en ganar, no solo porque era una competencia olímpica, sino porque cada vez que lo hace quiere ser la número uno.
Se encendió la luz verde del semáforo y por fin, la señal de partida se escuchó. Bajó el portillón de salida y Mariana, salió como nunca.
Antes del primer peralte ya había puesto su nombre por delante de todas sus rivales. En el recorrido fue sacando cada vez más distancia, hasta cruzar con gran ventaja la meta. Fue la primera. Cruzó la linea final en 34 segundos, 093 centésimas.
Levantó las manos en señal de celebración. Si, era oro, ¡El segundo oro para Mariana!
Se bajó de la bicicleta, la levantó y gritó “¡para ti es esta historia!”, para Colombia, para sus 48 millones de compatriotas que gritaron, saltaron y celebraron los 34 segundos más gloriosos que Mariana le regaló al deporte colombiano.