La formación de seres humanos integrales ha sido uno de los principales pilares del Colegio Cumbres. Sin embargo, las exigencias de un mundo globalizado han hecho que este pilar adquiera otros matices, que llevan al colegio a reinventarse, innovar y pensar otras formas propicias para que la formación sea integral. En esa búsqueda, encontraron en la implementación del programa de Jornada Única propuesto por el Ministerio de Educación Nacional, una oportunidad para explorar nuevos horizontes, posibilidades de formación y oferta educativa, que permitan brindar la mejor educación a los niños.
Adoptar la jornada única como colegio privado, pionero en este campo, les permitió visionarse más allá, proyectarse como un colegio que no sólo forma académicamente, sino que también desarrolla las llamadas habilidades blandas como la creatividad, el trabajo en equipo, la resolución de problemas o conflictos, la empatía, la adaptación a cambios y la resiliencia; integrando tres pilares fundamentales en la vida de todos los seres humanos: la inteligencia, la voluntad y la afectividad, tan necesarias para enfrentar el mundo cambiante que hoy nos apremia.
Es entonces como se consolida el programa Talents To Change The World en el que se potencia la formación por competencias, el saber, el saber hacer y el ser, según explica la responsable de Currículum de la institución, Sammy Guerra. Se trata de una propuesta que busca formar niños con voluntad para enfrentar el mundo y con una afectividad saludable que les permita vivir las alegrías, pero a su vez, las vicisitudes y problemas que se presentan en la vida real. “En la investigación que hicimos, encontramos que ese relacionarse con los otros solamente es posible si se complementa lo académico con las competencias blandas” afirmó Guerra, al enfatizar que se trata de un proceso que debe partir de un elemento clave: “estar basadas en los intereses de los estudiantes”.