Compitió en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016 con un tobillo roto y aún así logró la décima casilla en el concurso completo de la gimnasia artística.
Jossimar Calvo Moreno supo de su lesión meses antes del certamen, después de hacerse una resonancia magnética. Los médicos le dijeron que necesitaba cirugía y que el tiempo de recuperación no le alcanzaba para ir a Brasil.
Pero él, que apenas tenía 21 años de edad, no quiso renunciar al sueño por el que había luchado toda la vida. Era su debut olímpico y estaba dispuesto a todo por cumplirlo, como en efecto lo hizo, a pesar de los dolores que soportó durante los entrenamientos y las competencias.
Solo su mamá (Nora Moreno) y su entrenador (Jairo Ruiz) saben de los sacrificios que hizo el...