Néstor Cuadrado quedará en la historia del ciclismo de Colombia como uno de los hombres que, montado en bicicleta, se atrevió a hacer lo imposible o, quizá, lo impensable.
Ahora, el pedalista, quien hace pocos meses creyó que se iba a infartar mientras pedaleaba en medio del sol, el agua, el viento y el frío al escalar, de día y de noche, 44 veces consecutivas durante cinco jornadas el Alto de las Palmas, busca un récord Guinness.
Se le medirá a recorrer 1.000 kilómetros seguidos en una bicicleta de piñón libre en el velódromo Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, que tiene una pista de 250 metros de longitud.
La aventura, bajo el eslogan “Un reto por quienes aún luchan”, está programada para el próximo 17 de mayo, para el cual ya empezó a prepararse.
“Para mí es un honor que el mundo se entere de lo que haremos y, como es mi costumbre, también tendrá una dedicatoria especial: va dirigido a todas las personas que han llegado a sentir que su última opción es quitarse la vida y que enfrentan depresión, desesperanza o duelo emocional. Quiero que este esfuerzo sea un mensaje claro: no están solos, su vida importa y siempre existe una posibilidad de volverse a levantar”, asegura el corredor de 37 años, quien a la vez es paramédico y labora en el Inder de Medellín.
“Por medio de mi esfuerzo y las adversidades con las que me encontraré, quiero ser inspiración para todas esas personas que atraviesan estados mentales complicados, para que entiendan que, a pesar de los obstáculos, siempre hay una solución”, continuó el deportista, casado con Daniela Quiroz, también paramédica, y padre de Ana María, de cinco años.
Para quedar grabado en el histórico libro de referencia anual que retrata proezas humanas, Cuadrado intentará bajar las 27 horas, 31 minutos y 9 segundos que impuso el pedalista esloveno Marko Baloh, quien el 9 de octubre de 2010 consiguió el tiempo más rápido en una distancia de 1.000 kilómetros en bicicleta, en el velódromo cubierto Fassa Bortolo, de Montichiari, Italia, a una velocidad media de 36,24 km/h.
“Mi idea es hacer 27 horas con 29 minutos y darle 4.000 vueltas al famoso escenario en el que siguen saliendo grandes campeones. Quiero tumbar ese récord. Estoy feliz de todo lo que se está presentando. Nunca pensé que hacer todas estas cosas con sentido social fuera a tener un impacto tan positivo en las personas”, comentó Néstor, al expresar que esa buena influencia es lo que lo impulsa a seguir retándose.
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