El enfrentamiento entre Atlético Bucaramanga y Colo Colo, disputado este martes en el estadio Américo Montanini, terminó en un vibrante empate 3-3. Más allá del esfuerzo brindado por ambos equipos, el encuentro estuvo marcado por varias decisiones arbitrales controvertidas que influyeron en el desarrollo y resultado del partido.
Corría el minuto 36 cuando una incursión de Claudio Aquino en el área del Bucaramanga terminó en una caída tras un aparente contacto con Aldaír Gutiérrez. El árbitro paraguayo Carlos Benítez, tras consultar con el VAR, sancionó la pena máxima que Javier Correa convirtió en gol al minuto 38, reduciendo la ventaja del equipo local.
Sin embargo, múltiples análisis y repeticiones generaron dudas sobre la intensidad del contacto, y en redes sociales se cuestionó la decisión arbitral, considerándola excesivamente rigurosa.
Esta decisión también fue objeto de debate, ya que las imágenes no ofrecieron una claridad absoluta sobre si el esférico había traspasado totalmente la línea de gol.
En los minutos finales del encuentro, específicamente en el tiempo de adición, Colo Colo reclamó una mano dentro del área por parte de un defensor del Bucaramanga tras un remate de media distancia.
El árbitro, asistido por el VAR, revisó la jugada y concluyó que el balón había impactado en el hombro del jugador, desestimando así la solicitud del equipo visitante. Esta decisión fue respaldada posteriormente con la publicación de los audios del VAR, que confirmaron la corrección de la determinación arbitral.