Daniel Felipe Martínez combina todo lo que se busca en un ciclista de élite: va bien en el terreno plano, se defiende en la media y alta montaña, posee nervios de acero cuesta abajo y lo mejor, lo cual siempre ha carecido en el pedalismo colombiano, es un genio en la modalidad de la contrarreloj. En sí, contiene en su cabeza y piernas el cóctel ideal para obtener exquisitos resultados.
Después de un 2023 de contrastes, en el que los accidentes y lesiones frenaron su buen andar en el comienzo de esa temporada, el nacido hace 27 años en Soacha, Cundinamarca, vuelve a impresionar con su estupendo nivel.
En su primera carrera de 2024 defendiendo los colores de su nueva escuadra, el Bora-hansgrohe de Alemania, Martínez se impuso en la contrarreloj de los Nacionales de ciclismo con un impresionante registro.
En el recorrido de 41,8 kilómetros entre la Terminal de Paipa y la Plaza de Bolívar de Tunja, ubicada a casi 2.800 metros sobre el nivel del mar, Dani venció con un tiempo 54 minutos y 2 segundos, a una velocidad promedio de 46 kilómetros por hora, mejorando, de paso, la marca de 55.30 que realizó el español Miguel Induráin en ese trayecto durante los Mundiales de 1995 allá mismo en Boyacá.
Si bien lo realizado por Induráin en ese instante fue monumental, pues no se contaba con la tecnología de ahora, llamó la atención la superioridad de Martínez frente a sus demás rivales.
Brandon Rivera, su excompañero en el Ineos Grenadiers, lo escoltó a un minuto y 38 segundos; mientras que el podio lo completó Rodrigo Contreras (Nu Colombia) a 2.31.
Su victoria fue otro envión anímico tras lo vivido el año pasado. Primero se debió retirar del Tour de Francia al sufrir una conmoción cerebral y luego se cayó en el Giro de Toscana, terminando con su mano izquierda enyesada.
Pese a esos infortunios, el equipo Bora, en el que no solo se reencontró con su compatriota Sergio Andrés Higuita (compartieron en el EF Education) sino que también será compañero del esloveno Primoz Roglic, analizó que Martínez era una carta ideal para las aspiraciones que tiene y no dudó en ficharlo.
“Al principio estaba pensando en quedarme acá (en Ineos), pero quería darme otros aires. Los años que vienen son muy fructíferos para mi carrera y el Bora me dio muchas oportunidades”, así indicó Daniel en meses pasados, dando a entender que en el conjunto germano no solo dará la mano como gregario, sino que también tendrá chances de luchar por objetivos grandes.
“Ineos me ofrecía buenas cosas, pero lo del Bora fue una oferta mejor. Lo económico no importa tanto, me interesa es cómo voy a evolucionar deportivamente”, aseguró el pedalista, quien en Tunja logró su cuarto título nacional en el esfuerzo individual, luego de imponerse en Villavicencio-2019, Pesca-2020 y Pereira-2021.
Al Giro, pero como líder
Cabe recordar que en el Giro de 2019, Martínez fue el escudero de lujo de Egan Bernal para que este último conquistara la carrera italiana. El mismo campeón elogió en ese momento el desempeño de su grato soldado.
“Dani es un grandísimo corredor, mucha gente lo sabía, pero yo creo que ahora lo ha demostrado a todo el mundo. Es un corredor que puede hacer muy bien las carreras de tres semanas, es un contrarrelojista muy bueno, sube muy bien”.
Y por lo que ha logrado y viene haciendo, Bora ve en él una carta fundamental para conseguir grandes resultados, tanto que irá al próximo Giro de Italia como jefe de filas de este elenco, como confirmó, tras los Nacionales, el propio corredor.
Además, podría ir al Tour de Francia para proteger a Primoz Roglic, ganador de tres Vueltas a España, de un Giro y a quien aún le es esquivo el título de la Grand Boucle.
Desde años atrás, Martínez ha mostrado fuerza de voluntad y ambición para superar vicisitudes y seguir luchando para estar adelante en el pelotón mundial.
En 2019, mientras entrenaba por carreras de Antioquia, departamento donde vive y en el que nació su hijo Isaac, sufrió un accidente que le causó fracturas en ambas manos y por el que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Se perdió ese año el Tour galo, pero nunca, como ha sido siempre, mostró señales de derrota.
“No puedo caer en lamentaciones, solo queda recuperarme para volver lo más rápido posible a la bicicleta”.
Y con esa frescura que lo caracteriza al hablar, y ese afán de lograr triunfos, Martínez ya está de vuelva en el pelotón. En Colombia acaba de volver a dejar huella y a Europa viajará próximamente con el deseo de volver a brindar espectáculo.