Daniel Felipe Martínez (EF Pro Cycling) confiesa que la semana pasada, tras coronarse campeón nacional de contrarreloj en Tunja, parecía estar soñando despierto.
Al cundinamarqués le es imposible hilar varias palabras para explicar lo que sintió en ese instante, no solo por retener el título sino por superar, como expresa, “a los dos ciclistas más grandes que tiene Colombia”. Como si se tratara de una postal, dice que siempre tendrá presente ese momento.
Montado en el podio estuvo acompañado, a su derecha, por Egan Bernal, actual campeón del Tour de Francia; y a su izquierda, por Nairo Quintana, vencedor del Giro de Italia-2014, la Vuelta a España-2016 y segundo -2013-2015- y tercero en la ronda gala -2016-.
“Fue algo emocionante”, comenta Daniel, con voz temblorosa, mientras se toma un aire. “Estar en la pelea con ellos me pone feliz”.
Dos días después, en la prueba de fondo ganada por su compañero Sergio Higuita, Martínez terminó tercero, Egan, segundo, y Nairo, cuarto.
“Confianza, motivación, alegría, siento todo esto al saber que puedo ser competitivo como ellos”, expresa Daniel, quien desde hoy estará vigilado por grandes rivales en el Tour Colombia, que se inicia con una contrarreloj por equipos de 16,7 kilómetros en la capital de Boyacá.
En la edición pasada, Martínez se ubicó tercero, superado por Miguel Ángel López (Astana) e Iván Sosa (Ineos), ausentes esta vez. “Ahora es diferente, por el tema del recorrido, la altura, los rivales... He hecho una gran preparación y aunque tenemos un equipo fuerte, uno no se puede confiar, todo puede pasar por la dificultad de las etapas, se debe estar atento”.
A sus 23 años de edad, el nacido en Soacha manifiesta que ser veloz en el esfuerzo individual es una virtud, pero que también se prepara para dar batalla en pruebas de un día y en carreras de tres semanas para aspirar a mayores resultados. “Sé qué falta mucho en mi formación, pero todo va en el entusiasmo que se le ponga a lo que se hace. Cada vez se mejora en detalles, como posición en la bicicleta, material en el equipo y, sobre todo, en la parte mental. En ese sentido, mi compañero Rigoberto Urán ha sido determinante, de él he aprendido a tener tranquilidad”.
Con cinco años en el pedalismo internacional y ganador de la contrarreloj de los Juegos Panamericanos de Perú-2019, se aferra a hacer la diferencia ante los mejores del pelotón. “Si bien me está yendo bien en Colombia, lo importante es repetir estas actuaciones en Europa”.
De pequeño vendió dulces en las afueras de su colegio para ayudar a sus papás en la economía del hogar y para armar mejor la bicicleta que le había regalado su hermano Alirio. Ahora sigue luchando para brindarle lo mejor a su familia y alcanzar sus metas. “Estar a este nivel da entender que los sueños sí se pueden cumplir”, agrega Daniel, quien en el Tour Colombia es una piedra en el zapato para muchos ilustres.
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