La bandera de Colombia sigue ondeando en la Vuelta a España. Esteban Chaves defendió ayer “la roja” y se mantiene campante como el mejor de la caravana. Pedalea orgulloso con su incesante sonrisa que aún disimula y encubre los daños de una caída que pudo costarle la vida.
Chaves rentabilizó la apuesta de su jefe Neil Stephens, quien creyó en él tras su gravísima lesión en 2013. Y es que Chavito, como es conocido este bogotano, recaló en el Orica el año pasado después de una temporada en blanco y herido. Era una incógnita.
Sin embargo, Stephens siguió “de cerca” sus victorias en el Tour del Porvenir en 2011 y en las Lagunas de Neila de la Vuelta a Burgos en 2012. “Cuando estaba lesionado hablaba con él y veía a un chaval que merecía la pena,...