x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

Arketipo, el nuevo álbum de El Arkeólogo

Rapero y productor, Juan Carlos Fonnegra es uno de los rostros del hip hop colombiano.

  • Fonnegra es, a su vez, El Arkeólogo, otro de sus álter egos artísticos. Este dedicado específicamente a la producción musical. FOTO esneyder gutiérrez
    Fonnegra es, a su vez, El Arkeólogo, otro de sus álter egos artísticos. Este dedicado específicamente a la producción musical. FOTO esneyder gutiérrez
  • Arketipo, el nuevo álbum de El Arkeólogo
  • El Arkeólogo en su estudio. FOTO Esneyder Gutiérrez
    El Arkeólogo en su estudio. FOTO Esneyder Gutiérrez
  • El Arkeólogo en su estudio. FOTO Esneyder Gutiérrez
    El Arkeólogo en su estudio. FOTO Esneyder Gutiérrez
  • El 11 de noviembre será el concierto en el teatro Pablo Tobón Uribe, que se llama IntocableZ y con el que quieren celebrar la trayectoria Alcolirykoz. FOTO Esneyder Gutiérrez
    El 11 de noviembre será el concierto en el teatro Pablo Tobón Uribe, que se llama IntocableZ y con el que quieren celebrar la trayectoria Alcolirykoz. FOTO Esneyder Gutiérrez

El trabajo del artista es tomar lo que tiene, destruirlo y trabajar con los pedazos: Juan Carlos Fonnegra Toro lo sabe. A veces es Gambeta, en Alcolirykoz. Luego, y para no aprovecharse de la fama de este alter ego, es El Arkeólogo: un productor que pocos identifican, que casi nadie vincula con el dúo de rap y que, si tiene algo, lo tiene por su propio mérito. El trabajo del artista es desdoblarse, ser una masa que se deja moldear hasta cierto punto y que luego se vuelve una piedra, cerámica. El trabajo del artista es cambiar hasta que encuentra nuevos nombres para las cosas y los seres.

Puede leer: Los argentinos que están mandando en el género urbano

Hablamos con El Arkeólogo, mientras Juan Carlos y Gambeta descansan, sobre Arketipo, su nuevo álbum, una producción donde lo que importa es el sonido, el tiempo, la respiración del beat. Donde la voz queda relegada a la repetición, a los loops. Donde solo importa el sonido de las calles de Medellín.

El Arkeólogo en su estudio. FOTO Esneyder Gutiérrez
El Arkeólogo en su estudio. FOTO Esneyder Gutiérrez

El artista necesita crearse una identidad y usted tiene varias. En su caso, ¿cuál fue el proceso?

“En mi caso yo empecé solo rapeando y era el encargado, cada vez que íbamos a un estudio, de decirles a los productores cómo llevar las ideas a la música. Eso ocurrió cuando empezó Alcolirykoz. Ya estaba haciendo una labor de productor, de recolectar samples y música vieja para llevarla a los estudios de los parceros y decirles queremos esto, queremos que el beat sea así y tal. Y me empeliculé en que yo ya quería producir para que la música sí quedará como las ideas que tenía. Entonces me metí en la película de aprender a hacer beats. Y en el camino decidí que ese personaje se lo tenía que ganar desde cero y no tener un nombre de cuenta de Gambeta en el rap. El Arkeólogo debería ser un personaje creado desde cero, digámoslo así, para que la gente lo valorara por lo que es y no por nada más.

Esto lo había aprendido de productores de Nueva York y gente a la que seguía: creaban alter egos y me gustaba eso. Cuando lo apliqué funcionó porque había gente hablando de El Arkeólogo sin saber que era el mismo Gambeta”.

¿Cómo se nutre Gambeta de El Arkeólogo y El Arkeólogo de Gambeta?

“Para mí ha sido muy brutal y bonito porque yo siento que ninguno se come al otro. Los dos van creciendo y la gente ya los entiende así. Al principio la gente creía que era un secreto. En realidad era separar las dos profesiones y las dos maneras de crear. Para mí ha sido muy bonito, porque yo sí creo que con el tiempo aprendo de los dos. Y he aprendido a pensar en los dos como si fueran de verdad cosas separadas. En un punto se juntan porque yo cuando estoy haciendo beats a veces me toca parar a escribir, no aguanto, entonces ahí están los dos operando”.

El Arkeólogo en su estudio. FOTO Esneyder Gutiérrez
El Arkeólogo en su estudio. FOTO Esneyder Gutiérrez

¿Cómo se diferencia Arketipo Temporada 1 de algo que haría Alcolirykoz?

“Para mí sí hay diferencia. Hace poco le expliqué a un parcero: en Arketipo los beats son los que mandan. Entonces no hay un afán de llenar el beat de frases y de rapeo todo el tiempo, sino que hay que dejarlo respirar. Es una manera distinta de abordar la música. En Alcolirykoz todo está muy pensado: se rapea y la música acompaña. Aquí es al revés: en los discos de El Arkeólogo todos los que llegan a rapear son invitados y respetan el beat y el beat tiene que respirar, tiene que tener un espacio. Esa es la diferencia para mí: en los discos de El Arkeólogo la música tiene el protagonismo. Los beats solos también son una obra, no les falta nada.

La música sola de por sí también tiene un lenguaje, está hablando, entonces hay que dejarla respirar sin afán. Si la introducción de la canción dura un minuto hay que respirarla un ratico y esperar a ver qué”.

Dijo que el beat respira, ¿la música es algo vivo?

“Sí, totalmente. He escuchado discos de jazz en los que nadie canta. Cuando aprendí a valorar eso lo suficiente, lo quise aplicar a lo que yo hacía. Antes de hacer mi primer disco de beats, duré mucho tiempo escuchando solo productores que hacían discos completos de beats y para mí era brutal porque era distinto. Cuando escuchas rap con letra vos tenés que estar muy pendiente de lo que se dice, pero cuando escuchas solo música hay que estar muy atentos a lo que se siente. Puedes estar cocinando, diseñando, pintando tu casa mientras suenan beats de rap y eso te genera una atmósfera y lo demás son tus pensamientos. Eso me pareció una manera bonita de entender los beats solos. Empecé a trabajar en cómo hacer beats que yo quisiera escuchar y que se sintieran vivos. La magia está en mostrarle a la gente que la música vive. Se cumple el objetivo si la gente siente que la música está viva y tiene protagonismo”.

El 11 de noviembre será el concierto en el teatro Pablo Tobón Uribe, que se llama IntocableZ y con el que quieren celebrar la trayectoria Alcolirykoz. FOTO Esneyder Gutiérrez
El 11 de noviembre será el concierto en el teatro Pablo Tobón Uribe, que se llama IntocableZ y con el que quieren celebrar la trayectoria Alcolirykoz. FOTO Esneyder Gutiérrez

¿Qué es un beat?

“Dicho así macheteramente o al grano: El beat en el rap es solo la música, lo instrumental. Como que, si la dividiéramos en dos, el rapeo sería lo que hace el que canta, y la música, la cortina o el tapete donde se pone todo. El beat es eso, la música sola. Está el rapeo, que es la voz. Y el beat es la música”.

El disco Arketipo dice ser la Temporada 1 y eso es lenguaje audiovisual...

“Sí. La palabra empelicularse se utiliza para dos cosas: para decirle a alguien que está equivocado o que está en una ficción rara o empelicularse también es afanarse por algo, meterse en una película. Por ser un personaje, todo lo que tiene que ver con El Arkeólogo tiene que ver mucho con el cine y con las películas. Yo siempre he utilizado muchos diálogos de películas en los inicios de las canciones o de los beats, entonces todos giran en torno al lenguaje cinematográfico. Cada beat es un capítulo de una serie”.

Y cada capítulo es una cosa diferente: hay tumbao, hay bossa nova, ¿cómo es juntar toda esa música y armonizarla con el rap?

“Del rap aprendí que cada productor y cada rapero tienen su propio lenguaje. La mayoría basa su lenguaje en su vivencia, en su manera de ser y en sus raíces. En este disco traté todo el tiempo de mostrarle a la gente cómo ritmos tan distantes al rap pueden ser muy hermanos y muy cercanos a lo que yo hago. Yo crecí escuchando toda esta música y quise traerla a mi terreno. Incluso antes de escuchar rap, póngale a los 14 o 15 años, ya escuchaba con los cuchos salsa, bolero, son cubano. Me parece muy bonito cuando puedo poner todos esos lenguajes en uno solo. Les voy a poner un ejemplo para desenredarme aquí: Hay gente que samplea música, sea salsa o música tropical, ¿sí o no?, pero le deja un 90% de esa música, entonces es más música tropical que rap. Como el rap es mi campo, yo tomo una parte pequeña de esa música y dejo que el rap siga sonando a rap”.

En Arketipo hay mucho sonido de barrio. También pasa con los discos de Alcolirykoz, ¿son ustedes la banda sonora de Aranjuez?

“Sí, yo lo siento así. Y de Medellín también. Trato de traducir las imágenes y los sentimientos mientras camino por el barrio o por el Parque del Periodista en música. De hecho, hay un beat que se llama Parque del Periodista. Busco hacer una canción o un beat que sea la banda sonora de lo que estoy viviendo. La gente también lo experimenta así. Yo lo aprendí desde hace años, escuchando a la gente que me influenció: sin haber ido a Nueva York el rap de Nueva York me dibujaba con sonidos esa ciudad. El rap de Los Ángeles era más playa, más fiesta, y esos manes lograban traducir eso en su música. La música mía tiene mucho de poner en sonido lo que somos en el territorio”.

¿Qué piensa de que Medellín sea la capital del reguetón?

“Me parece normal, ¿sabés? Ahí es donde la industria está invirtiendo la plata. Si lo que actualmente diera plata fuera, no sé, el tango solo estaría sonando tango o pareciera que solo estuviera sonando tango porque las emisoras también se pagan, la televisión se paga, los medios también se pagan. Yo siento que así funciona esto, es un negocio también. Entonces no me parece nada raro que Medellín esté tan permeada por eso o tan llena de eso y no lo digo a modo de crítica. Es como cuando llegas a una tienda y ves que solo hay sombreros rojos porque son los que más se venden. Así siento el reguetón: es la música a la que más le invierten. También es la música que más está dejando plata. Es normal que le hagan ver al mundo que es lo único, pero en realidad no es lo único”

El empleo que buscas
está a un clic

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD