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Cultura | PUBLICADO EL 25 enero 2022

La vida triste de Virginia Woolf

A los 140 años de su nacimiento, la escritora londinense aún es muy influyente para el mundo cultural.

  • Retrato de Virginia Woolf (1912), pintado por su hermana Vanessa Bell, que se conserva en el National Portrait Gallery. Ambas fueron educadas en un hogar bohemio. FOTOS ARCHIVO.
    Retrato de Virginia Woolf (1912), pintado por su hermana Vanessa Bell, que se conserva en el National Portrait Gallery. Ambas fueron educadas en un hogar bohemio. FOTOS ARCHIVO.
  • La vida triste de Virginia Woolf
  • Retrato de Virginia Woolf (1912), pintado por su hermana Vanessa Bell, que se conserva en el National Portrait Gallery. Ambas fueron educadas en un hogar bohemio. FOTOS ARCHIVO.
    Retrato de Virginia Woolf (1912), pintado por su hermana Vanessa Bell, que se conserva en el National Portrait Gallery. Ambas fueron educadas en un hogar bohemio. FOTOS ARCHIVO.
  • La vida triste de Virginia Woolf

En la existencia de la novelista Virginia Woolf –nacida en 1882 con el nombre de Adeline Virginia Stephen, en el barrio londinense de Kensington– se dieron cita los dilemas del papel femenino en el arte, hasta entonces restringido al carácter de musa: la búsqueda de las condiciones materiales y emocionales para obtener y conversar la dignidad, la urgencia de construir un destino diferente al de la maternidad y el matrimonio.

Para lograrlo, la mujer debe procurarse la independencia económica, ser la dueña de su tiempo y energía. Dicho anhelo se materializa en la imagen de la habitación propia mencionada por Woolf en el famoso ciclo de conferencias de 1928.

Hija de Leslie Stephen –escritor y alpinista– y de Julia Jackson –modelo y filántropa–, Woolf creció en un hogar bohemio, con inclinaciones liberales y abarrotado de niños. Allí contrajo la pasión por los libros y, de cierta manera, también los fantasmas que la acompañaron a lo largo de la vida adulta.

Después de la muerte de la madre, Virginia presentó brotes maniaco-depresivos alentados por la violencia sexual ejercida por sus hermanastros contra ella y su hermana. Su pertenencia al Círculo de Bloomsbury –grupo de intelectuales conformado por el economista John Maynard Keynes, la pintora Vanessa Bell (hermana de Virginia) y el narrador E. M. Forster, entre otros– la ubica en el epicentro de la movida intelectual inglesa de principios del siglo XX. En esas reuniones conoció al político y editor Leonard Woolf, con quien se casó a los treinta años.

El matrimonio fundó en 1917 la editorial Hogarth Press, responsable de la edición de The Waste Land, la obra cumbre de T.S. Eliot; de la traducción al inglés de la novela Los endemoniados, de Fiódor Dostoyevski, a cargo de Virginia; y de Orlando: una biografía, quizá la obra más leída de la autora inglesa. Vertido al español por Jorge Luis Borges, el libro ha sido leído por la crítica como una carta en clave a la también escritora y aristócrata Vita Sackville-West, amante y destinataria de las misivas apasionadas de Woolf.

Al igual que Alfonsina Storni y Silvia Plath, Virginia Woolf acudió al suicidio para ponerle punto final a su vida y obra. El 28 de marzo de 1941 –con 59 años y siendo una celebridad literaria– llenó de piedras los bolsillos de su abrigo y se lanzó al río Ouse, cercano a su casa. Era el cuarto intento. El cuerpo no fue encontrado sino casi un mes después.

La importancia de sus libros y el impacto en generaciones posteriores le otorgan una importancia similar a la de Franz Kafka, William Faulkner y James Joyce para el siglo XX. Además, se le considera una de las pioneras de la reflexión feminista

en definitiva

La de Virginia Woolf es una vida marcada por la lucha por un lugar para ser artista, a pesar de las limitaciones impuestas por la cultura y la sociedad para las mujeres.

Contexto de la Noticia

Paréntesis Virginia woolf, una voz muy escuchada

Las principales novelas de Virginia Woolf son La señora Dalloway (1925), Orlando (1928), Las olas (1931) y Los años (1937). También publicó en vida Una habitación propia (1929) y Carta a un joven poeta (1932). El conjunto de su obra la convierte en una voz imprescindible de la literatura británica del siglo XX. Sus libros fueron importantes para la generación del Boom Latinoamericano, hasta el punto de que Gabriel García Márquez la reconoce en sus memorias como una de sus referentes. En particular, su suicidio y su romance con Vita Sackville-West son punto muy comentados de su biografía.

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