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Así rescataron la historia de Alicia Chamorro, la primera fotoperiodista colombiana

Por primera vez se publicó un libro sobre vida y obra de la mujer pionera del reporterismo gráfico en el país. Su archivo ahora se encuentra en la Biblioteca Nacional de Colombia.

  • Esta fotografía fue tomada cuando Alicia subió el Galeras para cubrir el accidente del vuelo de Lansa. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia
    Esta fotografía fue tomada cuando Alicia subió el Galeras para cubrir el accidente del vuelo de Lansa. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia
  • La única mujer es Alicia Chamorro, quien aparece en esta fotografía junto a otros miembros del Círculo de Reporteros Gráficos. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia.
    La única mujer es Alicia Chamorro, quien aparece en esta fotografía junto a otros miembros del Círculo de Reporteros Gráficos. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia.
  • Esta es una de las fotos que Alicia le tomó al Batallón Colombia. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia.
    Esta es una de las fotos que Alicia le tomó al Batallón Colombia. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia.
hace 1 hora
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“Sí, la bella dama y hábil foto-repórter, encargada de registrar la vida social en el departamento de Nariño, exclusivamente para EL COLOMBIANO, se halla lista con su cámara para captar los sucesos sociales dignos de publicarse. Ella es doña Alicia Chamorro, cuyos servicios habrán podido apreciar los lectores recientemente y con motivo de la gira presidencial a esa sección de la república durante la cual la famosa y hermosa fotógrafo desplegó gran actividad para nuestro diario y a quien sus compañeros de redacción y administración le correspondemos el galante saludo que nos envió en elegante tarjeta que exorna su estampa señorial”. Con este texto de la edición del 18 de enero de 1949 se le presentó a los lectores a Alicia Chamorro, la fotoperiodista corresponsal de EL COLOMBIANO en Nariño.

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La tarjeta que allí mencionan, que realmente es una fotografía de ella sosteniendo su cámara fotográfica, hizo parte de una sección llamada Los Departamentos, que reunía el trabajo de todos los periodistas de las diferentes regiones del país.

Aunque es difícil asegurar que la publicación de la foto de Alicia sea una rareza, si ese periódico de hace 77 años se leyera con lo que hoy se conoce sobre la obra de la periodista se le podría calificar como acierto y hasta premonitorio. Chamorro fue la primera mujer fotoperiodista de Colombia, una de las pioneras del reporterismo gráfico cuya historia y trabajo habían permanecido silenciados durante décadas hasta que ahora, por primera vez, se publicó un libro que incluye una investigación sobre su figura y también una muestra compuesta por más de 300 de sus fotografías. Se trata de Reportaje a una reporter. Alicia Chamorro, fotógrafa 1925 -1958, que en 400 páginas conmemora también el centenario del nacimiento de la periodista y que fue realizado por Adriana Díaz, José Ruiz y Arturo Salazar.

Hasta esta publicación de Ediciones Réplica –editorial colombiana que se dedica a la investigación de archivos fotográficos– era poco lo que se conocía sobre Chamorro a pesar de ser pionera, por su nombre se pasaba de largo al hablar de fotoperiodismo en Colombia. Este grupo de investigadores reencontraron a Alicia gracias a una investigación que realizaron en 2024, Impreso en Colombia: Fotografía masiva en el siglo XX, un libro en el que buscan reconstruir la historia del fotolibro. En ese proyecto, que les tomó cinco años, encontraron un pequeño libro fotográfico titulado Mariano Ospina en el sur del país o una apoteosis de los hombres del trabajo.

—Encontramos dentro del libro un sobre con fotografías ampliadas en un laboratorio, que luego aparecen publicadas en el libro. En el reverso de las fotografías había un sello que decía Alicia Chamorro, reportera gráfica, pero el libro no tenía ningún crédito, cosa que era bastante común en la época. Hallar los créditos de una fotógrafa en los años cuarenta, en un libro publicado en 1949 en Pasto, nos pareció algo rarísimo y fue desde ahí que nos quedó la “pullita” de quién es esta mujer, por qué publica un libro en el 49, por qué no se conoce nada de ella, por qué no aparece reseñada en ninguna historia de la fotografía, ni de la reportería, ni nada relacionado–cuenta Salazar.

Así es como arrancó la búsqueda de esta mujer. Cuenta Adriana que en esos primeros rastreos lo único que encontraron fue la mención de su nombre en un blog de internet, en un texto del historiador Eduardo Serrano y en un listado del escritor Clemente Airó en el que se la reconoce como la primera mujer en hacer parte del Círculo de Reporteros Gráficos, del que también llegó a ser secretaria.

Después Díaz llegó a Adrián Chamorro, el único hijo que tuvo Alicia, quien actualmente es violinista y vive en París. Aunque él reconoció no saber mucho del trabajo de su madre ya que ella falleció cuando él tenía solo tres años, fue el puente para conocer a Katy Chamorro, considerada como una de las grandes maestras de la danza en Colombia y hermana de la fotógrafa, quien terminó siendo indispensable para poder construir este libro.

La única mujer es Alicia Chamorro, quien aparece en esta fotografía junto a otros miembros del Círculo de Reporteros Gráficos. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia.
La única mujer es Alicia Chamorro, quien aparece en esta fotografía junto a otros miembros del Círculo de Reporteros Gráficos. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia.

La vida de una reportera

Alicia nació el 12 de diciembre de 1925 en Contadero, un municipio ubicado en el sur de Nariño. Fue la hija mayor de una familia de ocho hermanos, siete mujeres y un hombre, y es de ahí de donde salió su vocación por la fotografía.

—Ella se acerca siendo muy, muy jovencita, influenciada por su papá, Florentino Chamorro, quien se aficionó a este oficio. Alicia comienza como retratista: retrata a su padre, a sus hermanas y escenas de fiestas de sociedad. Poco a poco se consolida como una muy buena fotógrafa en ese campo y empieza a aparecer en la prensa— explica Adriana, quien precisa que las primeras fotografías de Chamorro en periódicos y revistas de la época datan de 1946, cuando tenía solo veinte años y trabajó para El Siglo, Cromos y este mismo periódico.

Como se reseña en Reportaje a una reporter –dato curioso: el nombre del libro proviene de un reportaje que publicaron sobre Alicia en 1946, en el que le preguntaban por el trabajo que estoy a punto de explicar–, sus primeras fotos firmadas aparecieron en febrero de 1946 en Cromos y correspondieron al cubrimiento de la visita a Nariño del entonces presidente Alberto Lleras Camargo.

—Yo creo que ella tuvo que haber empezado antes de 1946 como fotorreportera, aunque no puedo afirmarlo con total contundencia porque no tengo la prueba. Sin embargo, para que en 1946 ya aparecieran Cromos unas fotos suyas de la visita del presidente Lleras, es evidente que ya tenía experiencia previa. Sobre todo si se tiene en cuenta el contexto: una mujer en la década de los cuarenta, cuando apenas comenzaban a aparecer las primeras profesionales en áreas como ingeniería o veterinaria, y cuando el periodismo (que todavía no se estudiaba formalmente) era un mundo mayoritariamente masculino— asegura la investigadora.

Fueron varios los grandes cubrimientos que hizo Alicia durante su carrera: como menciona el texto con el que inicia este artículo, fue ella quien cubrió la visita del presidente Mariano Ospina Pérez a Nariño; en 1950 fue la única periodista que, en medio del frío y el lodo, y con una cámara de más de tres kilos al hombro, ascendió al volcán Galeras para fotografiar el accidente ocurrido allí el 24 de mayo, cuando un avión de Lansa chocó contra el volcán, trabajo que realizó para EL COLOMBIANO; y también fotografió los entrenamientos del Batallón Colombia, la unidad militar que el país envió a combatir en la Guerra de Corea.

Esta es una de las fotos que Alicia le tomó al Batallón Colombia. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia.
Esta es una de las fotos que Alicia le tomó al Batallón Colombia. FOTO Fondo Alicia Chamorro Biblioteca Nacional de Colombia.

Además de destacar la importancia de Alicia en el fotoperiodismo, lo que hace este libro también es adentrarse en la apuesta visual y narrativa de la fotógrafa.

—Ella realmente construye un sistema visual para narrar, como los grandes fotorreporteros. Desarrolla una forma de contar historias a través de imágenes.

En su trabajo hay siempre una relación con el poder, en parte porque su carrera casi que inicia fotografiando presidentes. Pero esa relación no es complaciente ni glorificadora: su mirada es más bien humana, incluso crítica, sobre las figuras de poder. No las idealiza, sino que las aterriza, las pone en contexto y deja ver que esas figuras existen porque hay también una colectividad que las sostiene, algo muy ligado a la lógica del sistema democrático.

Traducido a términos formales, esto se ve en imágenes donde el presidente o la figura que da el discurso aparece en un tercer plano, en un tamaño muy pequeño. Se le reconoce, sí, pero lo que domina la imagen es la multitud que escucha. A ella le gustaba componer con planos: primeros planos desenfocados, un sombrero en primer término, el perfil de un hombre, una mano. Elementos sencillos que le permitían construir la escena y darle atmósfera a la imagen –explica Ruiz, quien también señala que la fotoperiodista estuvo a la vanguardia en técnicas como la fotografía estereoscópica, que era aquella que utilizaba dos imágenes para crear la ilusión de movimiento. En la tarjeta de presentación de Chamorro se promocionaba este servicio –conocido como fotografía 3D–, el de transparencias y el de foto a color, y lo que sorprende es que, como sugiere José, en esa época eran pocos los fotógrafos que estaban experimentando con foto a color, pero mínimos aquellos que hacían foto a color estereoscópica.

La historia de Chamorro es única en la fotoreportería colombiana. En eso coinciden los tres autores de este libro que tuvo como uno de sus mayores logros haber ubicado a esta mujer en el lugar de la historia que ocupó, uno que abrió camino para las fotoreporteras y, en general, para las mujeres en el periodismo. Y para ese mismo objetivo a esta publicación se suma la llegada del archivo de Alicia a la Biblioteca Nacional, donde ya se encuentra el Fondo Fotográfico Alicia Chamorro. Estos dos hechos serían dos pequeños pasos para saldar la deuda que se tiene con las mujeres en el reporterismo gráfico, cuyo rol no ha sido ampliamente investigado y reconocido.

En una de las entrevistas que dio en vida y que Díaz leyó como parte de la investigación, la fotoperiodista aseguraba que aunque la máquina, la cámara era importante en el resultado, lo más valioso era la experiencia, la visión artística y la imaginación. Ahí mismo cuenta Alicia que uno de sus sueños es viajar a Estados Unidos a estudiar fotografía, el cual no se cumplió: Chamorro murió a los 32 años el 20 de julio de 1958 por lupus erimatoso. Tres días después de su fallecimiento –y casi una década luego de esa tarjeta de presentación–, en la página 11 de EL COLOMBIANO, en toda la mitad de la hoja los lectores leyeron “La única foto-periodista del país murió en Bogotá”.

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