Tras una de denuncia ciudadana, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) descubrió una serie de irregularidades en la Reserva Forestal Thomas Van der Hammen –uno de los pulmones verdes de Bogotá dada su riqueza ecológica–, donde particulares adelantaban obras de gran calado en un área equivalente al estadio El Campín de la capital.
Según reportó este lunes la autoridad ambiental, las irregularidades fueron identificadas en el sector La Conejera, de la localidad de Suba, donde se adelantaban labores con maquinaria amarilla para rellenar y nivelar el terreno y posteriormente establecer canchas de fútbol.
La CAR alertó que en el predio había tres máquinas amarillas operando, “las cuales realizaban labores de explanación del lugar, en la zona de aproximadamente 7.500 metros cuadrados, extrayendo bloques de césped que habían sido retirados de la zona para la instalación de grama artificial, material que también estaba en el lugar”.
Por otro lado, también fueron sorprendidas varias personas en flagrancia disponiendo de forma irregular de residuos de construcción y demolición. A ello se suman actividades de prestación de servicios abiertos al público, infringiendo el uso de suelo de esta área protegida.
El ente determinó que las actividades generaron afectación al suelo, paisaje, flora y fauna de la zona. Todo ello, en momentos en que la Cuenca Alta del río Bogotá y el norte de la Sabana afrontan la amenaza de escasez hídrica.
Por todo ello, la CAR dispuso la imposición de cinco medidas preventivas con suspensión inmediata de actividades de tres establecimientos que se dedican a la prestación de servicios deportivos así como otra actividad que implique o pueda generar afluencia masiva de personas en el lugar. Además, se impusieron ocho comparendos ambientales por parte de la Policía Nacional.
“Estas malas prácticas ponen en riesgo la estabilidad ecosistémica del lugar, ya que generan una ruptura de las dinámicas propias de un corredor que une el cerro de La Conejera con la Reserva Forestal Thomas Van der Hammen. No podemos permitir que estos predios de alto valor ambiental sigan siendo afectados por actividades que alteran el equilibrio ecológico del humedal, impiden la prestación de los servicios ambientales y afectan al hábitat de flora y fauna nativos”, reclamó el director general de la CAR, Alfred Ballesteros.
El organismo confirmó que hará seguimiento minucioso de este corredor ecológico, reconociendo su alto valor ambiental y ratificando que su propósito es impedir la expansión urbana.