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Colombia | PUBLICADO EL 01 noviembre 2022

A Yanfry la fama le ayuda a tolerar más las citas médicas por su hipotiroidismo

El papá del niño chocoano asegura que la simpatía que despierta en los médicos favorece su tratamiento por la enfermedad de hipotiroidismo.

  • Yanfry y su padre Jean Carlos Díaz Perea. FOTO: COLPRENSA
    Yanfry y su padre Jean Carlos Díaz Perea. FOTO: COLPRENSA
  • Yanfry y su padre Jean Carlos Díaz Perea. FOTO: COLPRENSA
    Yanfry y su padre Jean Carlos Díaz Perea. FOTO: COLPRENSA
Por: Colprensa

El día que muchos colombianos vieron en redes sociales por primera vez a Yanfry Emanuel Díaz Quiñones, no se imaginaron que detrás de ese inocente rostro se escondían afecciones de salud que lo han tenido visitando centros médicos desde sus primeros días de vida.

Lo conocieron gracias a un video que grabó un familiar, el cual se volvió viral en las redes sociales debido al andar rígido de Yanfry. El clip audiovisual incluía el diálogo con su tío, diciéndole que él “camina como hombre”.

A partir de ahí, el niño se convirtió en un “influenciador digital” que, por ejemplo, ya cuenta con más de 925.000 seguidores en la red social de Instagram.

Pero pocos sabían que este niño, natural del municipio de Istmina (Chocó), padece de hipotiroidismo, un trastorno por el cual la glándula tiroides no produce la cantidad suficiente de ciertas hormonas cruciales, lo que influye en el crecimiento y desarrollo del paciente.

El hipotiroidismo no tratado puede causar otros problemas de salud subyacentes, como obesidad, dolor en las articulaciones, infertilidad o enfermedad cardíaca.

Jean Carlos Díaz Perea, padre de Yanfry, cuenta que, en su segundo día de nacido, el niño experimentó una baja de azúcar, debido a lo cual fue internado por ocho días en un centro médico.

Posteriormente, cuando había cumplido los diez meses, sufrió una recaída que obligó a trasladarlo nuevamente al hospital, donde se determinó que se le había vuelto a bajar el azúcar, por lo que sus familiares decidieron vincularlo a una EPS desde donde se pudiera gestionar su atención de forma más oportuna.

“En Coosalud nos recibieron la afiliación y quisimos que fuera en esa EPS, entre otras cosas, porque tenía vínculos con la Fundación Clínica Infantil Club Noel. Cuando Yanfry tenía nueve meses, no toleraba ningún alimento. Aunque comiera muy poquito, siempre intentaba vomitar. Por eso estaba muy delgado y debimos internarlo en esa clínica por 45 días”, es el testimonio del padre de Yanfry, recogido por la ESP Coosalud.

Durante ese tiempo en el hospital, fue cuando los médicos descubrieron que Yanfry tenía hipotiroidismo. Por eso, le programaron un tratamiento con medicamentos apropiados para la tiroides, la hormona del crecimiento, y para estabilizar los niveles de azúcar en la sangre.

“Todos los días hay que darle una tableta a las 6 de la mañana. La de la hormona del crecimiento se la damos cuando ya se va a dormir”, explica Díaz Perea.

Más allá de la enfermedad

Por el momento, según sus familiares, Yanfry se alimenta sin dificultades. En su dieta preferida está incluido el pescado, en cualquiera de sus presentaciones, y también disfruta mucho de los huevos y el queso.

Los padres de Yanfry reconocen que el auge del video, que le grabó su tío cuando lo acompañaba en el retorno desde el colegio hasta la casa, ha servido para que el niño se sienta más a gusto cuando lo llevan a consultas médicas o cuando han tenido que internarlo en un hospital, pues a médicos y enfermeras les causa simpatía tener enfrente a un personaje que las redes sociales volvieron célebre.

Tampoco niegan que sus dificultades de salud estén relacionadas con la falta de cuidados, puesto que después de las primeras crisis, aun cuando ya se conocía lo del hipotiroidismo, ha sufrido otras, por las cuales han tenido que hospitalizarlo por uno o dos días.

“Una vez debimos hospitalizarlo porque tenía una infección que le produjo fiebre, como a las tres de la madrugada. La mamá le dio un Acetaminofén, pero en la mañana, cuando se le hizo la glucometría, se dio cuenta de que tenía el azúcar muy alto, y debió correr con él para el hospital, donde se la normalizaron”, dijo su padre.

Sus papás consideran que “Dios lo tiene para cosas grandes”, comenzando por su inteligencia, que empezó a ser sorprendente desde que tenía apenas dos años y ya identificaba claramente los números y las letras, sin importar la cantidad.

“Aparte de eso, su nacimiento fue difícil, porque se le había subido a la madre en el vientre y los médicos tuvieron que bajarlo al útero; y, durante esas maniobras, el niño tragó líquido amniótico. Cuando salió del vientre hubo que reanimarlo. Después de varios minutos, lloró tan duro que llamó la atención de todo el personal médico. Esa es otra de las cosas que nos hacen decir que Dios lo tiene en este mundo para algo especial”, añadió.

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