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Colombia | PUBLICADO EL 15 septiembre 2022

La estrategia Petro para hablar con el dictador de Nicaragua

El presidente cambió al equipo jurídico que defiende al Estado en la disputa territorial de Colombia con Nicaragua. Ahora quiere que Daniel Ortega regrese a la OEA.

  • El presidente Gustavo Petro cambió la estrategia de Colombia hacia el régimen de Daniel Ortega. FOTO: Archivo
    El presidente Gustavo Petro cambió la estrategia de Colombia hacia el régimen de Daniel Ortega. FOTO: Archivo
  • El presidente Gustavo Petro cambió la estrategia de Colombia hacia el régimen de Daniel Ortega. FOTO: Archivo
    El presidente Gustavo Petro cambió la estrategia de Colombia hacia el régimen de Daniel Ortega. FOTO: Archivo

El gobierno de Gustavo Petro está convencido de que Colombia tiene que dialogar con Daniel Ortega de Nicaragua y para hacerlo cambió la estrategia que había sostenido el Estado durante años en las disputas con el país centroamericano.

Petro le pidió a Ortega que regrese a la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que se salió cuando la Comisión Interamericana de Derechos Humanos empezó a investigar las violaciones los Derechos Humanos de las que se le señala, y envío a uno de sus alfiles políticos como embajador ante Managua, al antioqueño León Freddy Muñoz.

Las agenda va más allá de lo político y está tocando las fibras de uno de los litigios internacionales que ha ocupado los quehaceres de los abogados de la Casa de Nariño durante lo que va de este siglo: las disputas entre ambos estados en instancias internacionales.

Los países están conectados por las aguas del Mar Caribe, donde está el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina que –en lo que atañe a la distancia– está más cerca de las costas nacaragüenses (a 240 kilómetros) que de las colombianas (800 kilómetros).

Una parte de ese pedazo de mar está en disputa desde 2001 con la demanda de Nicaragua contra Colombia reclamando soberanía sobre la plataforma continental extendida, una pretensión territorial de Managua que podría quitarle al país un pequeño pero significativo pedazo de su mapa, según lo que decida la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Entre apelaciones y contrademandas ante el máximo tribunal entre estados del mundo, ese proceso se ha extendido hasta este 2022, para cuando se espera llegue una determinación final en la que las posibilidades para las dos partes están abiertas.

Durante las administraciones de Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos e Iván Duque en la Casa de Nariño Colombia tuvo una misma línea en la defensa jurídica, pero ahora el gobierno de Gustavo Petro cambió al equipo de abogados y las banderas del tema.

El mismo canciller Álvaro Leyva confirmó en el debate de control político de la Cámara de Representantes del miércoles sobre el caso Nicaragua que habrá un relevo en la defensa. Esa sesión, sin embargo, se hizo a puertas cerradas a petición de la bancada del Pacto Histórico.

Integrantes del equipo jurídico que durante varios gobiernos lideró el la defensa en los litigios apuntaron a este diario que renunciaron desde julio y que sus dimisiones no fueron una renuncia meramente protocolaria.

Y es que el presidente Gustavo Petro ha opinado que los resultados que ha tenido el país en ese proceso, en el que la CIJ dio la razón a Managua desde 2012, se ha debido a la “estupidez bogotana”.

“La orden del tribunal de La Haya, por la estupidez de la defensa bogotana que no fue capaz de poner un abogado raizal porque acostumbrados a los grandes contratos tenían que ser bogotanos, que no fue capaz de mirar la historia, de mirar la cultura y la diversidad, nos llevó a la última derrota en términos de pérdida de soberanía”, sentenció el mandatario.

Petro considera que faltó tener un abogado raizal en el litigio porque la comunidad sanadresana y la de los países del Caribe es, mayoritariamente, de ese pueblo.

El embajador León Freddy Muñoz será quien asuma las conversaciones con el régimen de Daniel Ortega para el litigio, pero en la agenda binacional entran otras cuestiones como las sentencias públicas que en el pasado había lanzado la Casa de Nariño por las irregularidades que suceden ese país.

Apenas este miércoles Álvaro Leyva hizo público que Colombia sí firmó una resolución de la Asamblea General de la OEA contra la persecución de Ortega la Iglesia Católica y el canciller tildó a Ortega de ser un “violador de Derechos Humanos”.

Esa saludo a la bandera de condenar al régimen nicaragüense ya se dio, pero en lo político el gobierno de Gustavo Petro seguirá también con su intención de hablar con Daniel Ortega. Los resultados de ese acercamiento con el autócrata están por verse.

Juliana Gil Gutiérrez

Periodista egresada de la facultad de Comunicación Social - Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

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