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Paz y derechos humanos | PUBLICADO EL 12 julio 2021

JEP levantó medida cautelar a laboratorio de la UdeA que custodia restos indígenas

  • Uno de los aspectos más importantes es garantizar el cuidado y buen estado de los cuerpos. Imagen de referencia. FOTO: Juan Antonio Sánchez
    Uno de los aspectos más importantes es garantizar el cuidado y buen estado de los cuerpos. Imagen de referencia. FOTO: Juan Antonio Sánchez
  • Uno de los aspectos más importantes es garantizar el cuidado y buen estado de los cuerpos. Imagen de referencia. FOTO: Juan Antonio Sánchez
    Uno de los aspectos más importantes es garantizar el cuidado y buen estado de los cuerpos. Imagen de referencia. FOTO: Juan Antonio Sánchez
Heidi Tamayo Ortiz

La comunidad indígena Nutabe Orobajo recibió la noticia con alegría y espera trasladar pronto los restos a su territorio.

Los indígenas de la comunidad Nutabe de Orobajo, Sabanalarga (Antioquia), recibieron con agrado la decisión de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de levantar la medida cautelar de sellamiento parcial y temporal que decretó en noviembre de 2019 al Laboratorio de Osteología Antropológica y Forense de la Universidad de Antioquia, donde se custodian restos de familiares y ancestros de esta comunidad. Así lo indicó Abelardo David, guardia mayor de la misma, quien añadió que están a la espera de avanzar con la construcción del nuevo cementerio en su territorio, para trasladar los cuerpos y darles sepultura de acuerdo con sus tradiciones y rituales.

Cabe recordar que 184 restos de indígenas de esta comunidad están bajo custodia de dicho laboratorio desde 2017, bajo un convenio con EPM, pues debieron ser trasladados ante las obras del proyecto Hidroituango, que implicaron inundar la zona. Allí también hay restos de los cementerios Barbacoas (Peque) y La Fortuna (Buriticá), y fueron hallados otros cuerpos del Cementerio Universal de Medellín.

Por ello, en noviembre de 2019, la JEP dictó las medidas cautelares para el laboratorio, pues se presumía que entre los cuerpos habría víctimas de desapariciones forzadas y algunos restos estaban en cajas con el rótulo de “Dispersos”, lo que generó dudas sobre su identificación. Desde entonces, se han adelantado procesos de inventario, cuyos resultados fueron entregados a la JEP.

De acuerdo con el último informe, “en el laboratorio de Osteología Antropológica de la Universidad de Antioquia se encontraron 139 contenedores provenientes del Cementerio Jardín Universal de Medellín y 184 contenedores procedentes del cementerio de Orobajo, de los cuales, se entregaron a la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) y por parte de esta al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), 65 cuerpos esqueletizados de la colección del Cementerio Universal y 14 cuerpos esqueletizados de la colección de Orobajo, para que se adelante la respectiva identificación de los mismos”.

Tras estas conclusiones, la JEP informó en el auto de levantamiento de las medidas cautelares que “considera que ya no se encuentran cuerpos de presuntas víctimas de desaparición forzada en riesgo”. Aun así, el tribunal de paz le ordenó al laboratorio presentar un plan de mejoramiento para el almacenamiento general y particular de los restos mortales, pues en todo este proceso determinó que habrían existido algunas falencias al respecto. Asimismo, se mantendrá la labor de indagación que permita determinar si hubo o no irregularidades en la exhumación, el traslado, el manejo y la conservación de los cuerpos custodiados por la Universidad de Antioquia.

¿Cómo va la construcción del cementerio?

“Nosotros le pedimos en su momento a la Universidad de Antioquia que nos cuidara los restos de nuestros muertos por seguridad y esperamos que cuando tengamos el cementerio nuevo podamos traerlos sin contratiempos. Agradecemos mucho a la JEP que se preocupe por buscar a las personas desaparecidas, pero también agradecemos que se tenga la claridad de que hay más de 180 cuerpos que son nuestros y que queremos de vuelta”, manifestó David.

El guardia mayor contó, además, que en este momento se están instalando en las nuevas viviendas que se construyeron en el marco de la reubicación de su comunidad, según acuerdos logrados con EPM, y que también incluye otros espacios como escuela, cancha, parque infantil, espacios de espiritualidad y el cementerio al que quieren llevar los 184 restos. Para este último ya tienen el lote definido, pero no han podido empezar las obras debido a la pandemia.

“Para la reubicación de la comunidad tenemos 553 hectáreas de la finca llamada Patio Bonito, a 15 minutos de Ituango, y ya tenemos el punto identificado para construir el cementerio. Estamos solicitando a la JEP que nos diga qué sigue de aquí en adelante y, cuando tengamos el camposanto, en qué momento podemos recoger los restos y hacerles el ritual”, expresó David, quien añadió que también avanzan en las consultas comunitarias para determinar si hacen una parte del cementerio con bóvedas y otra, con sepultura en la tierra, pues quieren que todos los habitantes estén a gusto.

“El cementerio es algo fundamental para la comunidad, necesitamos las firmas de toda la comunidad del cabildo, así como todos estuvimos de acuerdo cuando se hizo el traslado del cementerio, todos debemos estar de acuerdo en la nueva infraestructura”, concluyó el líder indígena.

Heidi Tamayo Ortiz

Periodista de la Universidad de Antioquia. Escribo sobre paz, justicia y derechos humanos.

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