Caicedo estaba bloqueado. No se movía un grano de café, no se movía la vida. Los campos cultivados morían como morían quienes los laboraban, a la espera de que las balas dejaran de sonar. Fue entonces, en esa inmovilidad y silencio a los que obliga la violencia, que Guillermo Gaviria y Gilberto Echeverri decidieron caminar, avanzar en un grito pacifico y sin matices que rechazara a la muerte.
Salieron de Medellín un 17 de abril de 2002. A cinco kilómetros de Caicedo, en el puente Vaho de Anocozca, donde hoy se levanta un monumento en su honor, guerrilleros del frente 34 de las Farc los emboscaron y secuestraron. Antioquia y Colombia nunca mas los verían con vida. Hoy, 19 años después, la marcha continua.
Victimarios y víctimas se encuentran este sábado en Caicedo para encontrar la verdad de lo que pasó.
Gaviria y Echeverry estuvieron secuestrados un año, hasta que un 5 de mayo de 2003 fueron asesinados en el marco de un intento de rescate fallido por el Estado colombiano.
“Había pensado mucho en este momento desde que se llevaron a Guillermo. Bueno, por fin, llegó” señala Yolanda Pinto, viuda de Guillermo Gaviria, “he pensado mucho en él. En él como un líder que solo hablaba de paz, de la noviolencia. Estoy segura de que si los señores de las FARC hubieran entendido la dimensión de lo que él era, hoy Colombia sería diferente”.
En la antesala del encuentro de reconocimiento, en el marco de un proceso que lidera la Comisión de la Verdad desde septiembre pasado, las camisas blancas llenan el coliseo del municipio. Letreros que aluden a la paz como el único camino se leen en paredes, fotografías, carteles.
“Sabemos que hay heridas abiertas, hay desconfianza, pero este pueblo nos abrió las puertas y es la muestra fehaciente de que el postulado de la NoViolencia ha tocado el alma del pueblo de Caicedo”, dijo al comienzo del encuentro, Marta Villa, coordinadora de la territorial Antioquia de la Comisión de la Verdad, “sabemos que hay heridas abiertas, hay desconfianza, pero este pueblo nos abrió las puertas y es la muestra fehaciente de que el postulado de la NoViolencia ha tocado el alma del pueblo de Caicedo”.
“El gobernador Guillermo Gaviria, con unos aliados y amigos, emprendió una marcha hacia Caicedo” recordó el alcalde de Caicedo, Miguel Alfonso Martínez, “una marcha de reconciliación y Noviolencia, como un símbolo de respaldo a los caicedeños por tanto sufrimiento recibido. Caminando salieron de la capital. Pretendían llegar hasta aquí, propósito que en ese entonces no sé cumplió. Esa marcha la seguimos hoy en día. Este pueblo de Caicedo mantendrá vivo su legado.