<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Síguenos en:
Colombia | PUBLICADO EL 18 enero 2022

Zuluaga muestra dientes a Char con su discurso

Entre ambos se desató una pelea en la que estarían detrás César Gaviria y Álvaro Uribe. El Equipo por Colombia podría reventarse.

  • Zuluaga muestra dientes a Char con su discurso
  • Zuluaga muestra dientes a Char con su discurso
  • Zuluaga muestra dientes a Char con su discurso
  • Zuluaga muestra dientes a Char con su discurso

Los papeles cambiaron. Tras desistir de aliarse con el Equipo por Colombia por una cuestión de “dignidad”, Óscar Iván Zuluaga endureció su discurso –con el respaldo del expresidente Álvaro Uribe– y pasó de esperar por semanas un cupo para entrar a esa coalición, a poner condiciones y confrontar la actitud Alejandro Char, quien divide a la convergencia por su reiterativo ausentismo.

Aunque Zuluaga recibió el 22 de noviembre de 2021 el aval como candidato presidencial del Centro Democrático, fue solo hasta el pasado 15 de enero que realmente empezó su campaña. Ese sábado en la noche anunció, respaldado por Uribe, que descartará cualquier alianza para las elecciones de mayo de 2022 ante los maltratos de Char y su negativa por la eventual alianza.

“Se ha tachado con descalificaciones al Centro Democrático y a mi persona como candidato presidencial. Por eso no es posible estar en dicha coalición”, fueron las primeras pullas que le lanzó el candidato uribista a Char para ponerle presión a la colectividad de centro-derecha tratando de sacudir el mapa electoral por medio de un golpe de opinión.

Zuluaga busca su lugar

Después de irse hasta Barranquilla –el fortín político de Char– para hacer su anuncio, el candidato del Centro Democrático contraatacó y volvió a poner el dedo en la herida que quedó al interior del Equipo por Colombia. “En temas políticos cuando no se decide a tiempo se generan dificultades. Lo mejor era avanzar y descartar la alianza”, dijo.

En esa línea, Zuluaga no dejó pasar el malestar que tiene con el exalcalde de la capital atlanticense y planteó que en medio de su negativa por recibirlo “no se tomaron decisiones y se expresaron sentimientos contrarios” a los que esperaban en su partido.

Con este nuevo tono cuestionador, el exministro de Hacienda ha querido demostrar que es un candidato distinto, al que ya se le agotó la paciencia y que quiere poner condiciones para que en lugar de buscar alianzas, sea a él a quien busquen. Sin embargo, su contrincante político ha brillado por su ausencia y todavía es un enigma por qué le apostó a vetar la presencia del uribismo en su coalición.

Tal ha sido su ausentismo que la semana anterior faltó a las dos reuniones del Equipo por Colombia y ha guardado silencio después de asegurar que no apoyaría la llegada del candidato uribista, según él, para no caer en la disputa de la polarización política, aunque aclaró que acataría la decisión conjunta que se tomara.

Lo cierto es que esa decisión finalmente no se alcanzó a tomar, pues sumado a que no se mostró el interés suficiente, el uribismo se anticipó y los rechazó. Esta situación causó malestar en los también precandidatos presidenciales y miembros de esa coalición, Federico Gutiérrez y David Barguil, quienes más apostaron por la entrada de Zuluaga.

De este río revuelto resultó la pelea electoral entre el candidato del uribismo y Char, que al parecer tiene detrás a dos expresidentes. El primero ha tenido a su lado a un Uribe molesto por el desprecio a su partido, mientras que el segundo –en medio de su silencio– parece que está buscando acercamientos con las toldas del liberalismo y en particular de su director, César Gaviria, quien se dice que influyó en el veto de Char al uribismo.

¿Se avecina una división?

El malestar por la falta de coordinación y el ruido que se está generando en torno al Equipo por Colombia parece que no es fácil de solucionar. EL COLOMBIANO pudo establecer que esta situación ha generado brotes de división, y esta coalición corre el riesgo de reventarse ante la falta de consensos en las decisiones.

Esta situación surgió desde el pasado domingo, ya que esta coalición citó a una reunión virtual para analizar la decisión de Zuluaga y Char no apareció a pesar de que lo llamaron insistentemente, lo que ha generado un escepticismo interno por la falta de claridad en cuanto a quién está detrás de las posturas del político barranquillero.

Esta situación podría repercutir además en una mayor atomización del voto de la centro-derecha, pues si Zuluaga y el Equipo por Colombia separan sus caminos definitivamente, en la primera vuelta podrían cederle terreno a la Coalición Centro Esperanza, el Pacto Histórico y a Rodolfo Hernández. Ante ese escenario, el candidato uribista dejó la puerta abierta al diálogo y dio a entender que las puertas no están del todo cerradas, aunque ahora es él quien quiere poner las condiciones. “Siempre estaré abierto al diálogo”, apuntó

11
días faltan para que se abra la inscripción de candidatos ante la Registraduría.

Contexto de la Noticia

ANTECEDENTES SE EMPIEZAn A ACLARAR AVALES

Hoy se empezarán a aclarar los avales que tendrán los candidatos presidenciales que están dentro de las coaliciones. En el Equipo por Colombia Enrique Peñalosa recibiría el aval del Partido de la U. En la Coalición Centro Esperanza, Sergio Fajardo sería avalado por el Verde Oxígeno, y Juan Fernado Cristo por el Nuevo Liberalismo. Los que no están claros todavía son Camilo Romero y Alfredo Saade, del Pacto Histórico, quienes tendrán que ser avalados por uno de los partidos dentro de esa coalición de izquierda.

.