<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

La Amazonía se rompe con 20.000 kilómetros de vías ilegales

Denuncian que están entre bosques y áreas protegidas. Gobierno busca cómo frenarlas.

  • El Parque Chiribiquete está prioridazo por el Gobierno como uno de los focos de deforestación activos. FOTO CORTESÍA
    El Parque Chiribiquete está prioridazo por el Gobierno como uno de los focos de deforestación activos. FOTO CORTESÍA
20 de diciembre de 2021
bookmark

La destrucción de los bosques de la Amazonía ha sido ocasionada, en gran medida, por la construcción de al menos 20.000 kilómetros de vías ilegales que rompen áreas protegidas de la selva y que son, en su mayoría, causantes del salto en deforestación que se registró en toda la región: pasó de 101.395 hectáreas arrasadas en 2019 a 113.945 en 2020 según datos de La Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS).

Esta ONG documentó que, desde marzo de 2018 y para el primer semestre de 2021, el municipio con más vías en la región amazónica era La Macarena, Meta, con 3.504 kilómetros construidos (y deforestados). Le sigue Mapiripán, con 2.686 kilómetros y San José del Guaviare, con 2.564 (ver gráfico).

El problema con la construcción de las vías es que, después de su aparición, se generan nuevas afectaciones al territorio que las rodea. Así lo estableció la Fiscalía en el área protegida Nukak Makú, parte de la capital del Guaviare, en donde la construcción coincide con el incremento de la deforestación en la reserva forestal y en el resguardo indígena. Por ese motivo, el ente desabilitó la vía terrestre, después de recibir autorización de un juez municipal.

La historia se repite junto a la vía Calamar-Miraflores del mismo departamento, en donde la Fiscalía ha encontrado fincas ganaderas en área de reserva forestal, y alrededor de la Marginal de la Selva (una construcción frenada por el Estado, pero promovida por las disidencias ).

A esto se suma que Parques Nacionales abrió una indagación preliminar el 10 de noviembre contra personas sin identificar, justamente por cuenta de la apertura de una vía entre una vereda del municipio de Uribe, Meta, y el interior de Tinigua.

Algo similar pasa en otros parques como Chiribiquete, donde se han profundizado vías que alguna vez abrió la extinta guerrilla de las Farc. Una de estas es la que hay entre Puerto Cachicamo y La Tunia, que tiene al menos 23 kilómetros en el interior del área protegida.

Otras causas de deforestación

Y es que las vías son el canal de acceso de otros motores de destrucción de los bosques. A estas se suma la ganadería extensiva no permitida, que Rodrigo Botero, de la FCDS, resalta también como causante de daños enormes al medioambiente. EL COLOMBIANO conoció que el pasado 1 de octubre, Parques abrió tres indagaciones preliminares por cuenta de información otorgada por el Instituto Colombiano Agropecuario, que reveló que en el interior de tres Parques Nacionales amazónicos hay 54.570 vacas: Picachos –en el área de San Vicente del Caguán y La Macarena– concentra 27.736; Sierra La Macarena, en la zona de Mesetas, Puerto Concordia, San Juan de Arama y La Macarena, 10.910; y Tinigua, en Uribe y La Macarena, 15.921. Esto, señala Parques, va en contra de la normativa ambiental.

Deforestación en 2021

Cuando el Ideam entregue el reporte de todo el año, podrían verse reflejados dichos fenómenos. Por ahora, se conoce un balance del primer semestre que mostró una reducción en la deforestación del 34 % en todo el país. El Ejecutivo resalta el dato como “un efecto positivo de la Lucha Contra la Deforestación”. En contraste, una fuente de un organismo que trabaja con el Gobierno en el tema, y que pidió no revelar su identidad por seguridad, señala que dicho éxito no responde a las políticas gubernamentales, sino a un incremento de las lluvias, que naturalmente impidió los incendios provocados por las sequías usuales de los primeros meses del año.

Las acciones del Gobierno

Los municipios priorizados por el Gobierno por tener focos activos de deforestación, coinciden con los territorios antes mencionados. De acuerdo con los datos entregados por el viceministro de Políticas y Normalización Ambiental, Francisco Cruz, al menos ocho de estos están en la Amazonía: Marginal de la Selva-Yaguará II, Calamar-Miraflores, Mapiripán, Nukak, Parque Nacional Natural Chiribiquete, Macarena Norte, Yarí Sur y Putumayo Norte. A su vez, coinciden con aquellos más afectados

Frente a este contexto, hay tres apuestas grandes del Gobierno. La campaña Artemisa –en la que participan el sector defensa, el ambiental y la Fiscalía–,puesta en marcha en 2019 para “frenar la hemorragia deforestadora”, en palabras del presidente Iván Duque, a la que se suman los dos proyectos de ley que promovió recientemente el Ministerio de Ambiente para frenar los daños a la naturaleza.

La Ley de Delitos Ambientales, por un lado, que creó nuevos delitos en contra de los ecosistemas y endureció las penas para quienes atenten contra la fauna y flora; y la Ley de Acción Climática –a la que solo le falta la sanción presidencial–, que fija la meta de reducir la deforestación neta de bosques naturales para 2030, alcanzar la carbono neutralidad para 2050, declarar área protegida el 30 % del territorio colombiano, y más. Todos los esfuerzos ayudarían a cumplir con las metas ambiciosas del Gobieno en la COP 26.

Infográfico
3.504
kilómetros de vías se han construido en La Macarena desde 2018.
El empleo que busca está a un clic

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Regístrate al newsletter

Acepto el tratamiento y uso del dato Personal por parte del Grupo EL COLOMBIANO*