<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

Gobierno Petro reabre una embajada en Roma para tener callado a Armando Benedetti

El exembajador en Caracas, luego de poner en vilo al gobierno Petro por el escándalo de platas irregulares en la campaña, vuelve al escenario político con nuevo traje de diplomacia.

  • Armando Benedetti siempre se ha caracterizado por su capacidad de saltar de partido en partido según le conviene. Se ha visto desde su aparición como uribista, luego santista y, en su última versión, como un petrista convencido. FOTO Colprensa
    Armando Benedetti siempre se ha caracterizado por su capacidad de saltar de partido en partido según le conviene. Se ha visto desde su aparición como uribista, luego santista y, en su última versión, como un petrista convencido. FOTO Colprensa
06 de febrero de 2024
bookmark

A las 8:01 de la noche del pasado viernes 2 de febrero fue cargada en la página de la Presidencia de la República la hoja de vida de Armando Benedetti Villaneda como postulado al cargo de embajador de Colombia ante la Oficina para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de las Naciones Unidas. El procedimiento, que en otros casos sería visto como un simple requisito formal para cualquier funcionario, alborotó nuevamente las numerosas polémicas que giran alrededor de su nombre y las posibles intenciones reales del movimiento.

Ese mismo día, el viernes, Benedetti había sido citado a la Corte Suprema de Justicia para responder por casos en su contra pero él decidió ejercer su derecho de guardar silencio y no contestó una sola palabra. Hay quienes preguntan si al nombrarlo embajador ¿lo quieren proteger para que la justicia no le eche mano? O más bien, como todo parece indicar, el Gobierno corrió a reabrir esta embajada para evitar que Benedetti siga hablando de la presunta financiación irregular de la campaña de Gustavo Petro, como lo hizo el año pasado cuando le provocó serios líos al Presidente.

Esta embajada, vale decir, estaba cerrada hace más de 20 años, desde cuando decidieron que no tenía sentido tener tres embajadas en Roma (contando la de El Vaticano) y decidieron que sus funciones las atendiera el embajador de turno en Roma.

Se trata de un nuevo puesto para el curtido político, quien vuelve al Gobierno del presidente Gustavo Petro después de su escandalosa salida en julio del año pasado del puesto que tenía como embajador en Venezuela, debido a los polémicos audios que revelaron sus diferencias con el presidente y la entonces jefe de gabinete, Laura Sarabia.

Benedetti había llegado a Caracas como uno de los verdaderos escuderos de Petro, después de su labor en época electoral, y con la intención de liderar la reactivación de las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela, lo que incluía el manejo de delicados temas políticos. Sin embargo, el torbellino desatado por los audios revelados lo obligó a volar de emergencia a Bogotá y luego salir del cargo diplomático.

“Yo no me voy a dejar mamar gallo, Laura. Te lo juro por la vida de mis hijos que no pasará nunca, nos hundimos todos, nos acabamos todos, nos vamos presos”, fue una de las recordadas frases que se publicaron de las conversaciones entre Benedetti y Sarabia, que actualmente es la directora del Departamento de Prosperidad Social (DPS). El tono y el contenido dejaron muy poco para la imaginación.

Por lo que se concluyó que las relaciones del exembajador en Venezuela con el presidente no habían terminado en los mejores términos. Y los audios, además, dejaron claro el determinante papel que jugó Benedetti durante la organización de la campaña del presidente Petro, ya que en uno de estos Benedetti se refirió a la gestión de 15.000 millones de pesos para la campaña.

En otro de los apartes de las grabaciones, Benedetti le advirtió a Sarabia que en cualquier momento iba a reclamar su “espacio político” y dio a entender que si no se lo daban explotaba. “Y si creen que es una amenaza, pues es una amenaza, y si quieres grabarlo, grábalo; exploto porque ayer ustedes me maltrataron como a una mierda y eso no se le hace a Benedetti”, remató el enfurecido exlíder de la campaña presidencial, ante lo que él consideraba un maltrato de parte de la entonces jefe de gabinete y el propio presidente, durante una visita suya a la Casa de Nariño.

Aunque parece un cargo menor para Benedetti, teniendo en cuenta que se rumoraba de su posible llegada a la plana mayor del Gobierno como Ministro del Interior, en reemplazo de Luis Fernando Velasco, la reactivación del barranquillero lo pone otra vez en el juego político y ahora en un escenario internacional, porque despachará desde Roma, Italia.

La reciente designación, además, envía una nueva señal sobre las relaciones de Benedetti con el presidente Petro después de la pelea que desembocó en su salida de Caracas. Y plantea cuestionamientos sobre el futuro de las investigaciones que sigue la Corte Suprema de Justicia contra el exsenador.

Al anuncio le llovieron críticas y múltiples interpretaciones en la escena política nacional. Para algunos puede verse como una estrategia para mantener a Benedetti tranquilo, con algo de representación en el Gobierno; y para que mantenga un prudente silencio sobre algunos hechos que en el momento con el choque con Sanabria dijo conocer y amenazó con revelar si no se le daba el respeto que, según él, merece por sus aportes a la campaña.

Algunos de los cuestionamientos tienen que ver con la necesidad real de la embajada ante la FAO y de su elevado costo, es decir que es una oficina de la que se podría prescindir, y que en realidad llevaba más de dos décadas cerrada. La pregunta para muchos es si en realidad Petro le entregó ese puesto para tenerlo contento, protegido e, incluso, callarlo.

“Petro reabre la embajada ante la FAO solo para darle el puesto a Armando Benedetti. Esa oficina fue cerrada hace 21 años y ha sido atendida, sin ningún problema, por la Embajada ante Italia todos estos años”, señaló el periodista y abogado Melquisedec Torres a través de su cuenta de X.

Torres, quien es uno de los constantes críticos a todos los movimientos del gobierno Petro, además dijo que “estar en la FAO, aún sin embajada, vale unos $8.500 millones anuales”, que “reabrir la embajada costará otro dineral, sin ninguna necesidad real” y que “muchos países no tienen embajador en la FAO y atienden o desde sus embajadas en Italia o el Vaticano”.

Pero, el señalamiento más llamativo es que, según Torres, al ser una embajada en un organismo multilateral, los postulados no necesitan aceptación de ningún gobierno y “si lo hubiese nombrado en la de un país, corría riesgo de ser rechazado”, esto en relación a los enredos judiciales que tiene Benedetti.

El envío a Italia también tiene otra lectura política y no de menos importancia. Algunas voces críticas del Gobierno sugieren que fue una manera inteligente que halló el presidente para mantener a Benedetti lo más lejos posible de Laura Sarabia, de quien dicen no lo quiere ver ni en pintura y que, incluso, lo responsabiliza de haber inducido a su ex niñera Marelbys Meza a denunciar lo des supuesto sometimiento irregular a la prueba del polígrafo, en el caso denominado “El Niñeragate”.

La coyuntura del anuncio sirvió también para revivir un polémico video en el que el canciller Álvaro Leyva, hoy suspendido por la Procuraduría, se refiere a Benedetti en medio del escándalo de su pelea con Sarabia: “A Benedetti cómo se le puede creer, es increíble. Él mismo dice: yo soy un drogadicto. Pónganse ustedes a pensar, les parece que esa puede ser una buena fuente. Por eso pusimos el acelerador a fondo y en tres horas se cambió”, dijo en esos días Leyva, al hablar de la salida de Benedetti de Caracas.

El mismo viernes 2 de febrero, por ejemplo, Benedetti fue citado a la Corte Suprema de Justicia por la magistrada Cristina Lombana para ser interrogado sobre presuntas irregularidades que son investigadas hace varios años y que se habrían registrado en 2010. En estas, entre otras cosas, se señala al nuevo embajador ante la FAO de haber solicitado coimas a maestros de la región Caribe para ayudar a agilizar el pago de pensiones.

Ya en octubre del año pasado Benedetti había acudido a la Corte Suprema de Justicia para rendir indagatoria por el caso en su contra por presunta corrupción en el Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade).

En esa ocasión se fue lanza en ristre contra la magistrada Cristina Lombana al afirmar que le había pedido un plazo de 72 horas a la magistrada para esa indagatoria porque le habían extirpado un pólipo cancerígeno.

Lo de la Corte Suprema es un proceso de posible tráfico de influencias e interés indebido en la celebración de contratos en Fonade. A Benedetti lo investigan por cometer los posibles delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

La investigación inició en 2020, dado que en ese año se consolidó su información patrimonial y las indagaciones determinaron un hallazgo de 2.919 millones de pesos que no estaban debidamente justificados.

La Sala de la Corte ha insistido en que Benedetti estaría implicado en la intermediación irregular y el cobro de coimas, con los delitos de interés indebido en contratos y tráfico de influencias. Los señalamientos son hechos con base en el análisis de interceptaciones telefónicas y otras pruebas documentales.

Sobre este mismo caso, los excompañeros del Partido de la U y excongresistas, Musa Besaile y Bernardo “Ñoño” Elías aceptaron los cargos en junio de 2022, pero Benedetti ha insistido que en su contra no hay una sola prueba contundente.

Ese, sin embargo, no es el único proceso activo importante que enfrenta Benedetti, pues este ha sido relacionado al escándalo por supuesta financiación ilegal de la campaña del presidente Petro en el 2022. Por ese caso, Benedetti ya fue citado a la Fiscalía, pero allí también ejerció su derecho a guardar silencio.

Ahora con la reactivación de Benedetti en las filas del Gobierno, el presidente parece enviar un mensaje y es que prefiere tener las relaciones en buenos términos con uno de sus exlíderes de campaña.

Sin embargo, la ley colombiana específica que su nuevo cargo como embajador ante la FAO no le da fuero a Benedetti para decir que su caso pasa a la Fiscalía, pero los juristas aún debaten.

“Habrá que determinar cuál es el estatus político que tiene el cargo para el que fue postulado el exsenador. Teniendo en cuenta que esa misión había desaparecido porque le genera al Estado una remuneración importante, sin que se haya advertido en el pasado alguna importancia”, le dijo a EL COLOMBIANO Hernando Herrera, director de la Corporación Excelencia en la Justicia.

Para el abogado la discusión sería sí aquellas investigaciones que propiamente dichas están ligadas a la función como congresista, la Corte no se tendría que desprender de ellas y para saber si se trata, como señalan algunos, que con el nombramiento la defensa jurídica de Benedetti estaría buscando en el futuro argumentar alguna posible incompetencia o declaratoria de nulidad ante la Corte, lo único que queda es esperar.

“¿Qué es lo que sabe Benedetti?, ¿cuáles secretos guarda del alto Gobierno y de la campaña?, esos y otros interrogantes saltan en medio del escenario político nacional al ver cómo el exsenador y exembajador en Caracas, se agacha y luego salta al ruedo cada vez que quiere, que ve cómo cada vez vuelve a caer parado.

¿Qué sabe Benedetti de alimentación y agricultura?

La embajada de Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que tiene su sede en Roma, había sido “cerrada” desde 1999, durante el gobierno de Andrés Pastrana, momento en el cual se clausuraron embajadas como la de Nueva Zelanda, Tailandia y Bulgaria, como una manera de ahorrar en delegaciones diplomáticas que no eran tan relevantes.

En el caso de la FAO, el cierre se justificó diciendo que en Roma existían otras dos embajadas, la ante Italia y la del Vaticano, y las funciones de la de la FAO las podía cumplir el embajador de turno ante el país. Así como ocurrió con la de la Unesco, que años después, se decidió no nombrar embajador sino que fuera atendida por el embajador de turno ante el gobierno de Francia.

De hecho, el 3 de febrero de 2023, la embajadora de Colombia ante el gobierno de Italia, Ligia Margarita Quessep Bitar, había presentado sus credenciales ante la FAO. Ahora, el gobierno de Petro, que tanto habla de invertir los recursos en los pobres y no en gastos como la diplomacia, decide meterle la mano al presupuesto para complacer a Armando Benedetti.

Armando Benedetti regresó al equipo del presidente Gustavo Petro después de cuatro meses de ausencia, tiempo en el cual vivió en una especie de limbo. En su momento, se dijo que podría llegar al Ministerio del Interior, pero las profundas diferencias con Laura Sarabia, la ahora mano derecha de Petro, no se lo permitieron.

Benedetti había salido oficialmente del gobierno en septiembre del año pasado. Para entonces se desempeñaba como embajador en Venezuela.

La hoja de vida de Benedetti ya está publicada en la página de la Presidencia y, si no hay inconvenientes, asumirá como embajador ante la FAO con un decreto firmado desde la Cancillería.

No es muy claro que puede saber Armando Benedetti de Alimentación y Agricultura. Y sobre todo que tan digno es para el país que un hombre con tantas investigaciones, tan cuestionado por su comportamiento, sea el que represente a Colombia en estos escenarios.

El empleo que busca está a un clic

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD