La elaboración de los manuales de convivencia en las instituciones educativas del país no pueden estar por encima de la Constitución, ni tampoco exceder los límites de las normas de comportamiento en los colegios, y que están reguladas en la Ley de Convivencia Escolar, que es la 1620 de 2013. Así lo señalaron funcionarios oficiales y expertos en el tema consultados por EL COLOMBIANO.
Así, situaciones como las demostraciones de afecto que puedan presentarse entre los alumnos en el interior de la institución académica no pueden ser expresamente prohibidas por el manual, sostiene Carlos Alberto Avendaño Ángel, asesor en la materia para la Confederación Nacional de Asociaciones de Rectores y Colegios Privados de Colombia.