Por no encontrarle una orden judicial en su contra, las autoridades dejaron en libertad por segunda vez en menos de cuatro meses a Fredy Alonso Mira Pérez, alias “Fredy Colas”, presunto cabecilla de la organización criminal “la Oficina”.
De acuerdo con la información preliminar, la detención fue realizada por agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, cuando al mediodía de este martes realizaban un procedimiento en el barrio Los Colores de Medellín y lo vieron por casualidad, en una barbería.
Lo aprehendieron en el acto y lo condujeron al búnker de la Fiscalía en el barrio Caribe, para constatar si en su contra había alguna orden de captura relacionada con narcotráfico, lo cual resultó ser negativo. Por tal motivo lo dejaron en libertad a eso de las 5:00 p.m.
El pasado 9 de noviembre, una patrulla de la Policía Metropolitana detuvo a “Fredy Colas” en las afueras de una discoteca de la vía Las Palmas. Lo hizo respondiendo a un llamado de la comunidad, que reconoció el rostro del ciudadano, ampliamente difundido desde mediados de 2014, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo incluyó en la Lista Clinton.
Lo llevaron a la sede de la Sijín para revisar si en su prontuario había una orden de arresto pendiente. Cuatro horas más tarde salió en libertad con su abogado, porque “estaba limpio”.
Para los norteamericanos, Mira Pérez está presuntamente involucrado en una red de lavado de activos para fortalecer las arcas de “la Oficina”.
Y para la Policía Nacional, es uno de los principales líderes de ese grupo y de la “Odín Caicedo” (Organización Delincuencial Integrada al Narcotráfico), una confederación de combos con influencia en las comunas 8, 9 y 10 de Medellín.
Sin embargo, las autoridades judiciales de Colombia no han logrado abrirle un expediente con orden de captura y por eso ha quedado en libertad las dos veces que lo han detenido
Mira Pérez, viendo encima la persecución de Estados Unidos, firmó un preacuerdo con agentes de ese país en diciembre, mediante el cual se someterá a su justicia a cambio de beneficios en la pena. Su viaje a la nación del norte está pendiente, mientras tanto anda desarmado y sin escolta por las calles de la ciudad, al parecer tranquilo porque no han podido probarle nada.
El vicealcalde de Seguridad de Medellín, Luis Fernando Suárez, confirmó la situación a EL COLOMBIANO y lamentó que se presentara de nuevo y con el mismo personaje. “Es verdad, lo detuvieron, lo reseñaron, vieron que no había orden de captura, y tuvieron que dejarlo en libertad”.
El funcionario añadió que, pese a esto, la Alcaldía seguirá dando todo su apoyo a las autoridades judiciales, “pero también les exigimos resultados”.
Y en cuanto a los delincuentes, dijo que “el único camino que les queda es el sometimiento a la justicia, tarde o temprano van a caer”.