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Antioquia | PUBLICADO EL 22 octubre 2021

Los lazos familiares que hay en la Alcaldía de Quintero en Medellín

  • Los lazos familiares que hay en la Alcaldía de Quintero en Medellín
  • Los lazos familiares que hay en la Alcaldía de Quintero en Medellín
Por el colombiano

Aunque no hay una ilegalidad, sí genera suspicacias por posible nepotismo y tráfico de influencias.

Los lazos de parentesco y afinidad, que no en todos los casos son ilegales pero sí pueden representar falta de garantías para la transparencia, no son escasos en la Alcaldía de Medellín.

En una pesquisa documental y de otras fuentes realizada por EL COLOMBIANO, se encontraron cerca de 27 funcionarios —varios del alto staff del alcalde Daniel Quintero y su esposa— que comparten los mismos apellidos entre sí, que son o han sido pareja.

Ayer, este diario reveló una situación que muestra lo problemático que puede llegar a ser esta combinación entre administración pública y familia: el informe puso en evidencia cómo Laura Upegui, prima y asesora de la primera dama, y hermana del secretario de la No Violencia, Juan Carlos Upegui, representa a la Alcaldía en TeleMedellín y ha creado dos empresas muy relacionadas con la actividad política y personal del mandatario. Y lejos está de ser el único caso de familiaridad.

El gerente de Empresas Varias de Medellín (Emvarias) es novio de Liliana Ramírez Quintero, prima de Daniel Quintero. Se trata de una abogada que al inicio de la administración de su pariente se presentó a un cargo en EPM pero al no llenar los requisitos volvió a optar por un segundo periodo como Personera de La Estrella, municipio donde ya había ocupado el mismo cargo y es reconocida porque su abuelo, Óscar Ramírez, fue el primer alcalde popular.

Por otra parte, el escudero de Quintero, su secretario de Gobierno, Esteban Restrepo, y la secretaria de Salud, Andreé Uribe, fueron pareja y tras romperse su vínculo ella habría establecido una relación sentimental con el oficial de la policía Sergio Andrés Yepes, jefe de seguridad del alcalde.

El otro amigo del alma de Quintero y primera línea de su defensa ante los críticos de la administración, Juan Pablo Ramírez, quien inició el mandato de Quintero como Secretario de Participación y actualmente funge como cabeza de la Secretaría de Inclusión Social, tampoco está exento de cuestionamientos por presunto nepotismo y amiguismo.

Su esposa y hermana trabajan en el Municipio: Heidy Bibiana Nieto, en la Secretaría de Gestión y Control Territorial —a través de un contrato con el ITM— y a Diana Cecilia Ramírez en Gestión Humana y Servicios a la Ciudadanía, por un contrato con la Corporación Universitaria Americana.

Por su parte, el alter ego del secretario Ramírez, Santiago Preciado (ha sido subsecretario suyo en las dos dependencias donde ha estado), hizo pareja con la secretaria de Suministros, Karen Bibiana Delgado.

Ahí no paran las afinidades afectivas en la administración. La directora de eventos de la Alcaldía, Katherine Hernández, es la esposa de Alejandro Arias, quien comenzó como Secretario de Gestión y Control Territorial y desde junio de 2020 ocupa el mismo rol en Desarrollo Económico.

Además, Diego Romero funge como director de ProMedellín, la fundación alternativa a Proantioquia que se creó a partir de las discrepancias que surgieron entre el empresariado antioqueño y el alcalde, a raíz de la decisiones en EPM. Su novio presta servicios en la Secretaría de Suministros y Servicios, mientras que el hermano, Julio César Romero, es contratista en Telemedellín.

¿Enroque entre entidades?

En mentideros políticos también se comenta que el ascenso de Quintero al poder coincidió con el nombramiento de su primo Yhonny Esneider Arenas Quintero en un cargo en la Fábrica de Licores de Antioquia, y de su tío Alejandro Calle en Indeportes Antioquia, lo cual es interpretado como una operación tipo enroque entre dos campañas políticas que se apoyaron entre sí para ganar la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia.

La secretaria de Infraestructura, Natalia Urrego, es la esposa de Julián Estrada, jefe de Movilidad del Área Metropolitana, una entidad que aunque abarca a 10 municipios, es controlada casi por completo por la Alcaldía de Medellín.

También es la hermana de la esposa del exalcalde de Itagüí, León Mario Bedoya. De hecho, en la Procuraduría hay una denuncia contra Estrada, instaurada por la Veeduría de Transparencia de Medellín, por esta relación familiar con Bedoya.

Negocios con parientes

Muy temprano, desde que Miguel, el hermano de Daniel Quintero, formó parte del equipo de empalme, empezaron los cuestionamientos a la “familiaridad” en la Alcaldía. Los rumores sobre el poder que ejerce el exconcejal en la administración tomó más fuerza con la denuncia que instauró el expresidente Álvaro Uribe, en la que lo señala de estar implicado en presuntas irregularidades en la negociación de un lote del Municipio.

El otro caso compromete al secretario de Hacienda Óscar Hurtado con acusaciones por presuntamente haber influido en la entrega de contratos de aseguramiento de la Alcaldía a una empresa de seguros de sus hermanos

Lazos familiares abundan en la Alcaldía

Toca los círculos para desplegar

Familiar directo del Alcalde

Contexto de la Noticia

Paréntesis Hubo consultas a la Función Pública

En la semana siguiente del inicio de su administración, Quintero al parecer tenía dudas sobre la legalidad de la contratación de familiares de su esposa en la Alcaldía, pues elevó una consulta ante el Departamento Administración de la Función Pública. La respuesta fue que no estaban en las causales de inhabilidad o incompatibilidad señalados para parientes hasta el “cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad...”.

El abogado especialista en derecho administrativo y profesor en varias universidades Andrés Úsuga, añadió que tampoco está taxativamente prohibido que haya parejas en la administración pública, mientras que el sector privado tiene más restricciones para los familiares y parejas.

“Se rompen más los diques éticos que los legales, y claro que es absolutamente inconveniente, porque desde el punto de vista operativo, entre secretarías y gerencias o direcciones y otras entidades del mismo nivel municipal, por ejemplo, se hacen contratos y convenios interadministrativos. Yo considero que estarían inhabilitados para celebrarlos quienes tengan esos vínculos, pero parece que los órganos de control son convidados de piedra y nadie dice nada”.

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