Helio Neto, uno de los seis sobrevivientes del accidente del Chapecoense, visitó este miércoles 30 de noviembre la montaña, en jurisdicción de La Unión (Oriente de Antioquia), donde se estrelló el avión que lo trasladaba hace cinco años con sus compañeros futbolistas y varios periodistas.
El excentral del “Chape” sembró árboles en cerro Gordo, ahora llamado cerro Chapecoense, donde cayó la aeronave y se rindió un nuevo homenaje a las 71 personas que murieron la noche del 29 de noviembre de 2016. “Estando aquí ahora he entendido lo que significa la vida”, declaró Neto ante medios de comunicación.
A sus 36 años, se le vio tranquilo durante el acto simbólico y, acompañado de su manager, Neto caminó junto a un trozo del fuselaje del avión que aún permanece en el lugar y posó sonriente con el dueño de la finca donde están los restos y con otros habitantes del sector.
“Lo más duro para mí fue la pérdida de la vida de los que se fueron (...) era difícil asimilarlo todo”, recordó el ahora directivo del equipo verde, quien se retiró en 2019 sin lograr volver a jugar como profesional por las secuelas del accidente, en el que murieron jugadores, miembros del club, periodistas y parte de la tripulación tras el choque del avión de matrícula boliviana que trasladaba al equipo brasileño para disputar la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Nacional al quedarse sin combustible poco antes de llegar al aeropuerto José María Córdova de Rionegro.
Allan Ruschel, quien actualmente integra el América Mineiro, y Jakson Follmann, quien sufrió la amputación de una pierna y se dedicó a la oratoria y la música, fueron los únicos futbolistas que sobrevivieron. Las investigaciones sobre la catástrofe han transcurrido en varios países y una comisión parlamentaria del Senado brasileño investiga la falta de indemnizaciones a familiares.
La policía brasileña detuvo en septiembre a una mujer señalada de ser la responsable de autorizar el plan de vuelo de la compañía boliviana LaMia.