Ciento veinte días, ese es el tiempo que tiene Savia Salud para definir su futuro tras la prórroga que le otorgó la Supersalud. Y aunque la gerente de la entidad, Lina Bustamante, reconoce que recibieron la decisión como una bala de oxígeno, acepta, sin adornos, que salvar a la EPS en cuatro meses es una tarea compleja. La gerente dialogó con EL COLOMBIANO sobre el plan que llevarán a cabo y envió un mensaje de tranquilidad a usuarios y prestadores.
¿Quedaron conformes con la decisión de la Super?
“La expectativa de nosotros siempre fue una prórroga, y puede ser una oportunidad para profundizar en el cumplimiento de indicadores de salud. Pero, por otro lado, puede ser corta para el tema financiero, porque en cuatro meses no se cambian tendencias financieras”.
¿Por qué la Super no quiso aprobar la propuesta de capitalización que Savia entregó?
“Oficialmente no nos ha negado el plan de reorganización ni la capitalización. Nos hizo unos requerimientos que estamos contestando. Lo que no vemos fácil son los tiempos para alcanzar la capitalización y que tengamos continuidad en el plan que teníamos porque dependemos de que las personas que quieren apostarle a Savia no comprometan su dinero en estos meses”.
Pero la propuesta de capitalización que entregaron en julio parecía sólida, ¿qué es lo que quiere entonces la Super que ustedes propongan?
“La Super obviamente quiere que nosotros cumplamos con un patrimonio positivo. Lo que nos hemos planteado como EPS es que para poder lograr ese patrimonio el 50 %, al menos, debe ser vía capitalización. Creeríamos que la Super esperaría de nosotros la capitalización. Recordemos que hicimos una capitalización de $120 mil millones, pero necesitábamos una segunda capitalización de entre $130 mil millones y $150.000 millones. Que podamos lograr esta segunda en cuatro meses, sin haber aprobado la primera, no lo vemos viable”.
La Super les ordenó un plan de choque en el que les exige fortalecer el servicio, sanear las cuentas, revisar contratos, ¿cómo van a materializar todas estas exigencias?
“Vamos a hacer unos pagos a la red con unas reservas que teníamos. Haremos unos acuerdos de pago y adelantaremos algo de flujo. Hoy la EPS no tiene grandes problemas de cartera. En los últimos cuatro años redujimos en un 47% las deudas. Vamos a tener el acompañamiento del Ministerio y la Super; ahí mostraremos qué se ha pagado y los prestadores también mostrarán qué se les debe. Además, quisiera revisar con los prestadores, nuevamente, las tarifas. Este es un tema en el que necesitamos cogestionar el riesgo y los costos para garantizar los servicios de salud”.
Más allá de lo financiero, la Super hizo hallazgos que rajan varios aspectos de la gestión en salud, como una baja cobertura en programas de promoción y prevención y el aumento del 44% en las acciones de tutela; ¿por qué persisten estas fallas?
“Los ocho años de vigilancia especial ha sido, principalmente, por el defecto patrimonial que hemos bajado de $900 mil millones negativos a $560 mil millones actualmente. Sin embargo sí hay unos indicadores, por ejemplo, en tamizajes y citologías para detección de cáncer cérvico uterino y de cáncer de mama en los que debemos mejorar, y en los que esperamos tener el compromiso de la red pública del departamento”.
Como la liquidación sigue latente, ¿existe un plan B que pueda reducir el riesgo de un colapso del sistema?
“Esperamos el acompañamiento del Ministerio de Salud y la Superintendencia para blindar toda la capacidad que hemos fortalecido en defensa de los usuarios más vulnerables. Hoy el 80 % de la ruta de atención que tiene Savia es con la red pública. Tenemos una oficina en cada uno de los 125 municipios; hemos trabajado con organizaciones comunitarias para gestionar el riesgo y lograr la adhesión a tratamientos de pacientes, por ejemplo, de VIH. Más de 5.000 pacientes acceden a tratamiento contra el virus. Llegamos a albergues; y llevamos quimioterapias a los municipios”.