Granada se está quedando sin jóvenes en el campo. Es tal la situación que ocho de las 42 instituciones educativas rurales de la localidad no tienen alumnos y otras más están en riesgo de cerrar porque por estos días tienen menos de cinco estudiantes asistiendo a clases.
La migración de los jóvenes campesinos a la ciudad preocupa al alcalde Ómar Gómez Aristizábal, mandatario que ya piensa en estrategias para procurar que la tradición del campo continúe en las nuevas generaciones.
Señala que aunque el 70 por ciento de los 13.500 habitantes de Granada residen en zona rural, tan solo unos 4.500 viven y trabajan en 40 de las 52 veredas. En las 12 veredas de la zona fría hay proyectos productivos entre los que se destacan cultivos de mora, que según el alcalde están dando buenos resultados y son un atractivo para la población juvenil.
Gómez Aristizábal sostuvo que los jóvenes están dejando el campo en poblaciones como Cocorná, San Carlos y San Luis. Por ello compartirá su preocupación con otros mandatarios entre hoy y el domingo en el primer Encuentro Regional de Alcaldes del Oriente Antioqueño y propondrá la implementación de proyectos productivos en agricultura como incentivo para mantener una población activa en las zonas rurales .
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