Cuando se habla de desarme la mayoría de las personas piensan en la dejación de elementos que atenten contra la vida; y aunque esa es la principal finalidad de la jornada que se adelanta en la ciudad entre el 25 y el 29 de julio, hay que considerar que la palabra, el género y las redes sociales son también medios para violentar.
Santiago Silva Jaramillo, subsecretario de Cultura de Medellín, explicó que durante toda esta semana se tratará el concepto de violencia en la ciudad, para que los medellinenses reflexionen y propongan soluciones.
Ciberviolencia
Según informes de la firma Comscore, de investigación de marketing en Internet, en 2015 el 70 por ciento de las personas en América Latina recurrieron a las redes sociales para informarse, cifra que muestra la importancia que se da a estas plataformas.
Perla Toro, periodista y editora de redes sociales en El Tiempo, expuso que todo lo que pasa en redes sociales es un reflejo de la sociedad y una extensión de lo real.
La generalización, el prejuicio, la falta de tolerancia, la censura, la humillación, la ridiculización y las amenazas son las principales formas de violencia en redes sociales.
“El ciberespacio es un espacio de relaciones, donde se siente, se comunica y se vive. Esto no es una cosa lejana, uno es el mismo en ambos escenarios”, argumentó.
Medios de comunicación
Al igual que las redes sociales, los medios de comunicación también se convierten en plataformas para replicar la violencia. Reinaldo Spitaletta, docente y columnista de El Espectador, sustentó que debe hacerse una crítica a los medios y a la propaganda que replican, porque no se utilizan correctamente y eso se evidencia en la falta de opinión pública en las audiencias.
Violencia de género
Por su parte, Hernando Muñoz Sánchez, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Antioquia, dijo que la violencia no es una situación ajena y no solo se vive en el campo. Una de las formas de violencia que poco se analiza y es muy latente en nuestra sociedad está en los mandatos culturales que privan a los hombres de ciertos comportamientos porque van en contra de lo que es ser un verdadero hombre. Además, se debe trabajar en las relaciones de poder entre hombres y mujeres, porque de lo contrario todo será igual..