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Antioquia | PUBLICADO EL 27 noviembre 2022

Nueve extranjeros han muerto este año a manos de la delincuencia en Medellín

Dos de ellos fallecieron por efectos de escopolamina y cinco casos están asociados a excesos en rumba con licor y sustancias tóxicas. Hay dos más por establecer. Las redes sociales han sido el inicio de su pesadilla.

  • Richard Even Clarke (izq.) y Paul N’Guyen (der.) fueron los dos extranjeros que murieron en Medellín luego de que les suministraran escopolamina. FOTOS: CORTESÍA
    Richard Even Clarke (izq.) y Paul N’Guyen (der.) fueron los dos extranjeros que murieron en Medellín luego de que les suministraran escopolamina. FOTOS: CORTESÍA
  • Richard Even Clarke (izq.) y Paul N’Guyen (der.) fueron los dos extranjeros que murieron en Medellín luego de que les suministraran escopolamina. FOTOS: CORTESÍA
    Richard Even Clarke (izq.) y Paul N’Guyen (der.) fueron los dos extranjeros que murieron en Medellín luego de que les suministraran escopolamina. FOTOS: CORTESÍA
Nueve extranjeros han muerto este año a manos de la delincuencia en Medellín

La reciente muerte de dos extranjeros en Medellín da cuenta del gran riesgo que corren quienes vienen a la ciudad buscando diversión valiéndose, en muchos casos, de los contactos que hacen a través de las redes sociales.

Aprovechándose de los dólares, las joyas y los objetos de valor que los extranjeros cargan en sus viajes, las redes delincuenciales fijan sus tentáculos en ellos y los asedian con perfiles falsos (o reales) para seducirlos, drogarlos y en algunos casos robarles la vida.

Por lo menos dos de las nueve víctimas de ciudadanos foráneos que se han reportado este año en Medellín murieron bajo los efectos de la escopolamina, mientras que otros cinco aún está por determinarse las circunstancias de su muerte y otros dos fueron catalogados como homicidios. A esto se suma el asesinato de 45 venezolanos en Antioquia, de los cuales 26 fueron en Medellín.

Richard Even Clark, de Estados Unidos, y Paul N’Guyen, de Tailandia, fueron las dos últimas víctimas que se sumaron a la trágica lista. Sus familiares y amigos denunciaron que perdieron la vida mientras departían con mujeres desconocidas.

Una cita de la que no volvió

Paul N’Guyen, un tailandés que estaba radicado en el estado de California, Estados Unidos, había venido de turismo a Medellín y para hacer más ameno su paseo contactó a una mujer a través de la red social Tinder.

La noche del 10 de noviembre, lo último que se supo de él fue que estaba en un establecimiento comercial en compañía de una mujer, de la que dejó registro en sus redes sociales. Unas horas después de subir las fotos no contestaba ni sus mensajes, ni su línea telefónica.

Un día más tarde, en una calle del barrio El Cucaracho, noroccidente de Medellín, apareció el cuerpo sin vida de un hombre, tendido al lado de recipientes de basura. Como no tenía documentos, quedó como cuerpo no identificado, pero sus rasgos físicos hicieron sospechar que era un ciudadano extranjero.

Personas que lo conocían aquí iniciaron su búsqueda y al llegar a Medicina Legal confirmaron que Paul estaba muerto. Pero sus victimarios, entre tanto, hacían compras con sus tarjetas de crédito, por lo menos dos de ellas quedaron registradas en un almacén del barrio Los Colores, según informaron sus allegados.

Lo drogaron con su amigo

No solo la rumba en la calle es peligrosa para los extranjeros, la historia de Richard Even Clark, un estadounidense de 72 años, dejó conmovida a la vecindad del barrio Lorena, en Laureles, donde residía desde hace cuatro años.

Un allegado a la víctima le contó a EL COLOMBIANO, que “la noche del 6 de noviembre llegaron al apartamento de él, dos mujeres con tapabocas, que ya lo habían visitado antes. Era la segunda vez que iban y, al parecer, con la idea de propinar el golpe”, comentó.

Richard las recibió junto a otro amigo, que tuvo mejor suerte que él. “Según relató el amigo de Richard, quien era muy cercano a él, comenzaron a departir con ellas, a comer y a tomar algunas bebidas embriagantes. Luego contó que pasado un rato perdió la conciencia cuando les empezaron a echar aceite en todo el cuerpo, simulando un masaje”, manifestó el allegado.

Cuando despertó al día siguiente la escena lo sacó del letargo: Richard estaba completamente desnudo y sin signos vitales. Las dos mujeres que habían contactado por las redes sociales no estaban allí, así como tampoco algunos objetos de valor.

Luego de la muerte de Richard se comprobó que las mujeres también se llevaron sus tarjetas de crédito. Los vecinos del edificio Horus lo recuerdan como un hombre afable, del que no tenían queja alguna en los cuatro años que vivió allí.

Ataques con escopolamina

Estos dos casos dejan en evidencia el accionar de estructuras delincuenciales que están enfocadas en ir tras la pista de turistas colombianos y extranjeros, quienes interesados en conocer a mujeres u hombres, según su preferencia, terminan siendo víctimas de hurto o abuso sexual.

Según la Secretaría de Seguridad de Medellín, este año se han registrado 313 casos de hurto a personas, 37 hurtos a residencias y 23 casos de delito sexual mediante el uso de la escopolamina.

El coronel (r) Ómar Rodríguez, subsecretario operativo de la Secretaría de Seguridad de Medellín, explicó que “una de las modalidades es la utilización de mujeres que perfilan a las víctimas. Otra es la utilización de redes sociales por parte de grupos delincuenciales que las aprovechan para conocer personas y buscar citas. Confiados en su planes de diversión, los extranjeros van a establecimientos públicos y ahí es donde caen en manos de estos delincuentes”.

Las zonas donde más operan, según la autoridad municipal, son la vía pública, con el 21%, mientras que los bares, las discotecas y similares representan el 18% de los hurtos con uso de escopolamina.

“Los principales puntos de la ciudad donde se registran estos hurtos son el Parque Lleras, los dos parques de Laureles, la carrera 70 y el sector de La 45, en Manrique”, señaló el subsecretario Rodríguez.

El funcionario aseguró que en la mayoría de los casos, estas estructuras operan independiente al régimen de los grupos de crimen organizado ya reconocidos en la ciudad.

La forma de suministro de los delincuentes para quitarles la voluntad a sus víctimas casi nunca pasa por suministrarles escopolamina pura. Siempre hacen uso de otras sustancias para que sus víctimas pierdan su voluntad y no se tornen agresivas.

“Generalmente no se da sola, sino que se da acompañada de otras sustancias porque sola produce unos estados de excitación. Cuando se da sola, pura, el paciente se va a tornar rojo, caliente y agresivo, pero va a tener alteraciones de la memoria. Pero como los delincuentes no quieren que esa persona se torne agresiva, porque llamaría la atención, la mezclan con otro tipo de sustancias o medicamentos”, explicó el toxicólogo clínico de la Clínica CES, Julián Zapata Álvarez.

Golpes a las bandas

Por acción de las autoridades en el último año se han desarticulado tres estructuras relacionadas con el hurto con sustancias tóxicas, que han dejado nueve capturas

Una de las capturas más relevantes fue la de Juan Esteban Caro Yepes, quien se hacía conocer en las redes de citas de la comunidad LGBTIQ+ como “el Ingeniero”.

Según los registros de las autoridades, Caro Yepes se ganaba la confianza de sus víctimas y les suministraba una sustancia en sus bebidas para robarles objetos de valor como dinero, joyas y hasta los automóviles.

Según los registros entregados por la Fiscalía, este hombre tenía más de 50 denuncias por esta clase de hurtos desde el 2018. Se allanó a los cargos por los delitos de hurto calificado y agravado de mayor cuantía, en concierto homogéneo y sucesivo y ya está a la espera de su condena.

El segundo procedimiento en contra de este delito fue contra dos hombres y una mujer que se dedicaban a perfilar a sus víctimas y las contactaban a través de redes sociales para luego suministrarles sustancias que los hicieran perder el conocimiento.

La banda delincuencial Las Escopolaminas también fue desarticulada por las autoridades, luego de que fueran capturados dos hombres y tres mujeres, dedicados a drogar a sus víctimas para hurtarle el dinero mediante transacciones bancarias.

Alerta en fin de año

Según el toxicólogo Zapata Álvarez, los casos de intoxicación con sustancias se incrementan en diciembre por cuenta de las celebraciones, así como por el pago de las primas y otras extralegales, en algunos casos.

Ante este panorama, el coronel Henry Bello, subcomandante operativo de la Policía Metropolitana, señaló que ya se tiene un dispositivo de más de 1.100 hombres para evitar las modalidades de hurto en la ciudad y garantizar la seguridad de los visitantes, el principal objetivo de las bandas delincuenciales que usan la escopolamina como arma.

“Estamos haciendo planes articulados, de manera preventiva en diferentes sectores de la ciudad, donde estamos dando las recomendaciones a los ciudadanos. Se dispuso, también, enviar volantes en distintos puntos de la ciudad para evitar que vayamos a ser víctimas de alguna conducta delictiva donde nos suministren estas sustancias”, señaló el oficial.

Infográfico

Contexto de la Noticia

Paréntesis medidas de prevención

Para evitar ser víctima de los ataques con escopolamina, las autoridades y los expertos recomiendan:

· No acudir solo a sitios públicos de alta concurrencia. Procure salir con personas de confianza.

· No le reciba bebidas o alimentos a personas desconocidas en sitios públicos.

· Evite ir con personas desconocidas a su vivienda.

· No descuide sus comidas o bebidas en establecimientos comerciales.

· En caso de alteraciones de la memoria o comportamientos extraños, acudir a las urgencias médicas.

modalidades utilizadas por los delincuentes

Según la Secretaría de Seguridad de Medellín, estas son las modalidades utilizadas por los delincuentes para contactar y dar escopolamina a sus víctimas:

Comportamientos de una persona que fue drogada

Estos son los comportamientos que tiene una persona a la que le suministraron escopolamina o sustancias similares, de acuerdo con el toxicólogo de la Clínica CES, Julián Zapata Álvarez:
Resequedad en la boca y la piel.
Hay una dilatación en las pupilas de los ojos.
Alta sensación de calor y enrojecimiento del cuerpo.

Santiago Olivares Tobón

Periodista por pasión. Me gusta contar las historias de la ciudad desde todos sus puntos de vista y mostrar lo bueno y lo malo de nuestra realidad.

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