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Tendencias | PUBLICADO EL 23 septiembre 2021

En comer bien está la clave

  • La alimentación es vital para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. FOTO SSTOCK.
    La alimentación es vital para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. FOTO SSTOCK.
  • La alimentación es vital para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. FOTO SSTOCK.
    La alimentación es vital para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. FOTO SSTOCK.
Por Sebastián Aguirre Eastman

Identifique los productos que le hacen bien a su corazón y combínelos con actividad física.

Ser conscientes de la conexión que existe entre la alimentación y el corazón es el primer paso para ayudarle a este órgano a funcionar de manera adecuada. Debemos comer bien no solo para controlar nuestro peso corporal, sino porque de la calidad y las características de los alimentos que consumimos depende que el sistema cardiovascular opere en condiciones óptimas.

Esta es la recomendación de Ricardo Arango, cardiólogo de la Clínica Medellín, quien expone solo una de las consecuencias que una mala alimentación puede tener: “cerca de una sexta parte de los seres humanos tienen déficit de hierro, lo cual ocasiona cada año casi un millón de muertes como consecuencia de fallas cardíacas, dado el rol que este elemento cumple en el transporte del oxígeno en la sangre”.

El hierro, para seguir con el ejemplo, está presente generalmente en proteínas como las carnes rojas, las aves, los pescados y los mariscos, las legumbres y los vegetales. Una baja ingesta de estos productos hace que el riesgo aumente.

“En países en desarrollo como Colombia el consumo de proteínas es bajo, pero no solo afecta el corazón sino la economía corporal. Por eso es importante esa interconexión que las personas tengan con el nutricionista, quien les debe explicar por qué consumir ciertos alimentos o controlar algunos hábitos”, advierte Arango.

La Liga Colombiana contra el Infarto y la Hipertensión describe en su sitio web cómo el sobrepeso y la obesidad son dos de los factores de riesgo que generan estas enfermedades en el corazón. Pero al mismo tiempo asegura que son modificables, es decir que es posible solucionarlo si se siguen las recomendaciones de los especialistas y hay adherencia a hábitos de vida saludable, que combinen tanto la alimentación como la actividad física.

¿Por qué alimentarnos bien?

Paula Andrea Henao, magíster en Salud Pública y nutricionista coach de Seguros Sura Colombia, señala que la estrecha relación entre nutrición y corazón se explica en la continua actividad del músculo cardíaco, que funciona las 24 horas de forma ininterrumpida.

“Si se considera una frecuencia cardíaca de 75 latidos por minuto, el corazón se contrae más de 100.000 veces al día. Por ello, para su correcto funcionamiento, precisa del aporte energético proveniente de los alimentos de manera constante. Cuando este enferma y deja de ser capaz de bombear la sangre hacia el resto de los órganos y sistemas corporales, la provisión de sustancias nutritivas se ve afectada”, apunta Henao.

La consecuencia es que puede aparecer la caquexia cardíaca, que se caracteriza por la pérdida generalizada de masa muscular y tejido graso.

“Un aporte deficiente de energía a partir del alimento produce alteraciones estructurales y funcionales en el músculo cardíaco a largo plazo”, agrega la especialista.

Hay otras consecuencias de una inadecuada alimentación en el corazón:

En el ayuno prolongado la frecuencia cardíaca, la tensión arterial, el volumen sanguíneo y las demandas metabólicas se reducen, por lo cual el trabajo requerido al corazón es menor y disminuye su capacidad de bombeo de sangre.

Cuando una persona está desnutrida, el peso de su corazón se reduce, la fibra muscular es más pequeña y se atrofia, el músculo cardíaco se adapta y disminuye la fuerza con la que expulsa la sangre hacia los tejidos. Se dice que se reduce el gasto cardíaco —la cantidad de sangre que es capaz de bombear el corazón–.

El déficit de vitamina B1 (tiamina) es muy frecuente en alcohólicos y en pacientes con desnutrición grave de larga evolución. La enfermedad cardíaca asociada a esta deficiencia puede entenderse desde dos perspectivas: afectación del corazón por falta de tiamina, un proceso que ha sido denominado beriberi húmedo, el cual se caracteriza por la presencia de cardiomegalia, taquicardia, insuficiencia cardíaca con gasto alto y edemas periféricos. La contracción de la fibra muscular cardíaca se encuentra disminuida en sujetos con este déficit.

Es frecuente encontrar publicidad sobre dietas milagro, que inducen pérdidas de peso bruscas y que se basan en planes poco saludables, con la eliminación de la ingesta de algunos nutrientes o con una restricción importante, y con aportes bajos de minerales y vitaminas. Estas pueden dar lugar a afecciones cardíacas como atrofia de las fibras musculares cardíacas y alteraciones en la conducción eléctrica. En los casos más graves se ha llegado a describir muerte súbita por arritmias graves

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