Atrás quedaron los días en los que Snapchat, la red social que puso de moda el contenido efímero, era la preferida de los adolescentes, la que más crecía en número de usuarios y la que, aparentemente, tenía un mejor futuro. Instagram copió descaradamente sus historias y desde eso la superó y todo aquello por lo que se enorgullecía la app del fantasma es ahora una preocupación.
En los intentos de mantenerla igual de relevante que hace cinco años, surgió un rediseño de la aplicación, planteado desde finales de 2017, con el que los usuarios están interactuando hace pocos días. El problema ahora es que no les gustó, se han quejado en los comentarios de las tiendas de descarga de Apple y Google y hasta crearon una petición en Change.org, que no para...