Un enorme agujero negro con 100.000 veces la masa del Sol fue descubierto oculto por una enorme nube de gas molecular cerca al centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea.
La revelación se hizo al mediodía en la revista Nature Astronomy y es un tipo de agujero negro que las hipótesis sugerían pero que nunca se había descubierto.
Es un agujero negro de masa intermedia, un eslabón en la evolución de objetos cósmicos y podría explicar cómo se forman los agujeros supermasivos.
La detección se realizó al estudiar la gran nube molecular, que presentaba unas propiedades no vistas en esas estructuras y que se podrían explicar por un golpe gravitacional provocado por un objeto compacto invisible con una masa 105 veces la del Sol.