Sus padres, Carlos Alberto Oquendo y Elide Zabala, lo llevaron de la mano a tomar el manubrio de una bicicleta. Ellos querían que su hijo hiciera algún deporte y pensaron que el ciclismo sería una buena opción. “Fuimos a la Liga de Ciclismo de Antioquia y allá nos recomendaron el BMX racing. Fue como amor a primera vista: me gustó mucho el tema de los saltos y la adrenalina que se genera al montar. Es muy emocionante y, sin saberlo, me volví adicto”, relata Carlos Mario Oquendo Zabala.
Han pasado ya 22 años y hoy cuenta con títulos nacionales e internacionales, incluyendo la medalla de bronce que ganó en el 2012 en los Juegos Olímpicos de Londres. Sus triunfos en el bicicrós lo han tenido entre los diez primeros del escalafón mundial de BMX.
Hoy su meta más clara es el oro en los próximos Juegos Olímpicos que se disputarán en Brasil, entre el 5 y el 21 de agosto de este año.
Esta semana, antes de comenzar con su entrenamiento, habló con EL COLOMBIANO por intermedio de su cuenta de Twitter @oquendobmx sobre su carrera y el reto que ya está viviendo: Río 2016.
Carlos Mario es nuestro Perfil Tuitero de esta semana.
¿Qué se siente antes de escuchar la señal de largada en una competencia?
“Comienzan a sudar las manos, a latir el corazón más fuerte y la adrenalina empieza a hacer sus efectos. ¿Que si da miedo? Sí da y se siente muy fuerte en ese momento, lo importante es ponerlo a mi favor pensando siempre en lo que quiero. Yo visualizo cómo quiero que sea la competencia y al final de todo eso, me dispongo a vivir ese momento”.
¿Qué consejos les da a los deportistas que apenas empiezan su carrera?
“Que si quieren ir a unos Juegos Olímpicos o ser los mejores en su deporte, es fundamental que aprendan a conocerse ellos mismos”.
¿Qué ha sido lo más difícil que ha tenido que hacer para llegar al nivel que hoy tiene?
“Mantener la fe en que lo que estoy haciendo es lo correcto y persistir”.
¿Cómo se prepara para los Juegos Olímpicos de Río?
“Ahora estamos afinando lo que hemos aprendido, porque los juegos duran 15 días pero nos preparamos cuatro años antes para ellos.
Esto implica entrenar todos los días, más o menos entre seis y siete horas. Me levanto a las ocho de la mañana para entrenar y puedo estar en la pista de nuevo a las tres de la tarde. Con respecto a la alimentación, antes del entrenamiento me tomo un kick off (bebida energizante); durante y al final de la jornada tomo un batido con proteína”.
Aparte de una valiosa medalla para Colombia, ¿qué aprendizaje le dejaron los Juegos Olímpicos de Londres en 2012?
“Como deportista uno se prepara mucho tiempo para ganar medallas y títulos, pero no lo hace para lo que viene después. Mi mayor aprendizaje fue el saber que me debo preparar para la competencia y para el después de ganar una medalla”.
Después de muchos mundiales de BMX por fuera, ¿cómo vivió el que acaba de pasar, en casa?
“Fue una alegría muy grande, de las mejores que he tenido. Saber que tu familia, amigos y patrocinadores te acompañan no tiene precio”.
¿Qué sueño tiene ahora?
“Sigo con la meta puesta en ser campeón olímpico y mundial”.
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