Finaliza el mandato del fiscal Montealegre, pero es probable que sus tesis se sigan imponiendo. Así el país requiera un fiscal muy distinto, lo que el presidente necesita es uno que facilite su “paz”.
El 3 de marzo de 2012, semanas después de que el Consejo de Estado declarara nula la elección de la fiscal general Viviane Morales por vicios cometidos por la Corte Suprema de Justicia al elegirla, el presidente Juan Manuel Santos procedió a conformar una terna para elegir al nuevo titular.
La terna estaba conformada por dos abogadas especialistas en derecho privado (Mónica De Greiff y María Luisa Mesa), y por el penalista Eduardo Montealegre Lynett. Fue este el elegido por los entonces magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Montealegre presentó una hoja de vida con méritos y trayectoria suficiente para convencer no solo a los magistrados sino a buena parte de la opinión pública, de su idoneidad para ejercer uno de los cargos con mayores...